miércoles, 13 de marzo de 2019

El avión zapador (Riparia riparia)



Ej en una concentración postnupcial de hirundínidos. Cabo Busto, Valdés.


El avión zapador (Riparia riparia), es un pequeño hirundínido con una amplia área de distribución como nidificante. Se distribuye por todo el Holártico, donde se ha separado en 5 sspp: riparia (ocupa todo el Neártico y una gran parte del Paleártico), innominata (SE de Kazajistán), ijimae (del Baikal a Japón), shelleyi (Valle del Nilo) y eilata (ssp que migra a través de Israel, pero sus zonas de cría aún no se conocen con exactitud). Las zonas de invernada son muy al S, en regiones cálidas de Sudamérica, África y Asia.


Foto: Charo Fdez. Montaño.

Marismas del Guadalquivir; 16/8/2015.

En Iberia, su área de nidificación se extiende principalmente por los cursos medios y bajos de los valles fluviales, aunque llega a nidificar por encima de los 1000 m en bastantes localidades. Según los datos del programa SACRE de SEO/BirdLife, su población se mantiene en el conjunto nacional, pero disminuyó en más de un 80 % en el N, entre 1998 y 2011.




Imágenes de una colonia de cría en el centro de Asturias.

La población asturiana parece seguir esta tendencia, y según el Atlas de las Aves Nidificantes de Asturies, en el período 1995-2005 parece haber descendido en dos terceras partes del total de parejas reproductoras. Puede ser el resultado de la pérdida de hábitat adecuado para nidificar, debido a la canalización de los ríos, la ocupación de taludes por la vegetación, la contaminación, etc., aunque se deben tener en cuenta las fluctuaciones numéricas en la sp en función de la disponibilidad de dicho hábitat. Todo ello a pesar de la existencia de un Plan de Manejo, debido a su inclusión por la Administración Regional de Asturias en el CREA (Catálogo Regional de Especies Amenazadas), en la categoría “de interés especial”, cuyas medidas no se desarrollan después de muchos años de su existencia.






Como nidificante, está muy presente en la cuenca del Nalón, incluyendo sus afluentes, dentro de la zona central; en el oriente en la del Sella y Deva; en el occidente solo ocupa la cuenca media del Narcea. Además hay localidades aisladas con pequeñas colonias, aunque no son de ocupación constante. Todas las colonias de la región están por debajo de los 400 m de altitud.




Pequeña colonia de cría en una obra pública abandonada. Asturias.

Nidifica en taludes arenosos y terrosos, sobre todo en los fluviales, siempre que haya áreas de campiña adyacentes donde cazar insectos, pero también en vegas, campiñas, áreas suburbanas  y embalses, usando en no pocas ocasiones taludes artificiales en zonas poco transitadas, dando uso a obras abandonadas de proyectos inútiles. En algunos lugares aprovecha como tubo de entrada para los nidos, los agujeros de drenaje en muros de hormigón de contención (en este blog).


Joven tomando un baño de sol. Embalse de San Andrés, Gijón.

Cabo Busto, Valdés. 23/7/2017.

Marismas del Guadalquivir.

En Asturias es muy notorio el paso prenupcial, en marzo y, sobre todo abril, con concentraciones notables en embalses y en zonas apropiadas de la campiña costera, donde también se aprecia el paso activo. En otoño, durante agosto y septiembre hay un flujo menos notorio, con pequeñas sedimentaciones en lugares apropiados.


Foto: Charo Fdez. Montaño.


Ej sobrevolando un grupo de golondrinas comunes jóvenes. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Es el avión zapador otro de nuestros “insecticidas naturales”, perjudicado por los artificiales, que además, cada año nos anuncia la llegada de la primavera.

Foto: Manuel A. Fdez. Pajuelo.
Más información
COA/INDUROT (2014). Atlas de las aves nidificantes en Asturies (1990-2010). C.O.A. Avilés.
del Hoyo, J. & Collar, N.J. (2016). HBW and BirdLife International Illustrated Checklist of the Birds of the World. Volume 2: Passerines. Lynx Edicions, Barcelona
Martí, R. & Del Moral, J. C. (Eds.) (2003). Atlas de las Aves Reproductoras de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza – Sociedad Española de Ornitología. Madrid.

domingo, 3 de marzo de 2019

Kenia III: Parque Nacional Aberdare


Bulbul naranjero (Pycnonotus barbatus). Foto: Charo Fdez. Montaño.


La siguiente etapa (el 3/10/2018) nos llevó hasta el Parque Nacional Aberdare, en las montañas centrales de Kenia, con altitudes de hasta 4000 m.


Jardín e instalaciones del Country Club, en Aberdare. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Una primera parada, en el Country Club, un complejo hotelero y de golf, ya en pleno parque, nos permitió disfrutar de muchas spp de aves, que campaban por los jardines del complejo turístico, una continuación de los bosques de estos montes. En los bosques altos, viven muchos suimangas, y pudimos encontrar algunos de ellos, como el suimanga pechiescarlata (Chalcomitra senegalensis), el bronceado (Nectarinia kilimensis) y el variable (Cinnyris venustus), que aparecen en alguna foto, y también el suimanga de Tacazzé (Nectarinia tacazze) y el alidorado (Drepanorhynchus reichenowi).


Macho de suimanga pechiescarlata.

Macho de suimanga bronceado.

Hembra de suimanga variable. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Otros paseriformes que conseguimos ver fueron por ejemplo el tejedor baglafecht (Ploceus baglafecht), el cosifa cafre (Dessonornis caffer), el serín estriolado (Crithagra striolata), el papamoscas pálido (Agricola striolata) o la lavandera africana (Motacilla aguimp), además de varios estríldidos como el azulito carirrojo (Uraeginthus bengalus) y la amaranta senegalesa (Lagonosticta senegala).


Cosifa cafre.

Serín estriolado.


Papamoscas pálido.

Pareja de lavandera africana.

También vimos y fotografiamos algunos no paseriformes entre las ramas de la abundante vegetación. Una pareja de toco coronado (Lophocerus alboterminatus) pasó sobre los árboles, y un cuco solitario (Cuculus solitarius) se dejó ver brevemente, igual que un turaco de Hartlaub (Tauraco hartlaubi), mientras que una pareja de abejaruco montano (Merops oreobates) se mostraba con naturalidad por todo el jardín.


Cuco solitario.

Turaco de Hartlaub.

Abejaruco montano.

El plato fuerte de Aberdare era la estancia en el Ark Hotel, situado en una zona alta rodeada de bosque, y con una charca frente a él, con iluminación nocturna. Aunque no se podía salir de las instalaciones del hotel, vimos muchas spp de aves y mamíferos desde sus terrazas, observatorios y una pasarela entre el bosque, donde además había comederos para las aves.


Panorámica desde una de las terrazas del Ark Hotel.

Pareja de grulla coronada cuelligrís. Foto: Charo Fdez. Montaño.

En la laguna registramos una pareja de grulla coronada cuelligrís (Balearica regulorum), un tántalo africano (Mycteria ibis), varios ánades picolimón (Anas undulata), gallineta chica (Gallinula angulata), avefría armada (Vanellus armatus) y agachadiza africana (Gallinago nigripennis). Sobre el agua, un grupo de avión rojizo y una pareja de golondrina daúrica.


Tántalo africano.


En las orillas se movían varios ejemplares de búfalo cafre (Syncerus caffer), de elefante de sabana (Loxodonta africana) y de antílope acuático (Kobus ellipsiprymnus), así como un grupo de hilóquero (Hylochoerus meinertzhageni) pastando. En cuanto calló la noche, también comenzaron a rondar por la zona varias hienas manchadas (Crocuta crocuta).


Foto: Charo Fdez. Montaño.

Grupo de hilóqueros o jabalíes gigantes de bosque. Foto: Charo Fdez. Montaño.


Paloma caripálida y suni, en los alrededores del hotel.

En los alrededores, entre la frondosa vegetación se movían varias spp de suimangas, y pájaros como el cistícola de Hunter (Cisticola hunteri), el bubú abisinio (Laniarius aethiopicus) y el papamoscas de Fischer (Melaenornis fischeri); o aves como la tórtola de El Cabo (Streptopelia capensis), la paloma caripálida (Aplopelia larvata) y el francolín escamoso (Pternistis squamatus). Entre los mamíferos vimos un suni (Nesotragus moschatus), y varios ejs de colobo blanco y negro o guereza desde la pista de acceso al hotel.


Parte de un ruidoso grupo de cistícola de Hunter. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Bubú abisinio.

Papamoscas de Fischer posado en una terraza del hotel.

Francolín escamoso.

Pero el espectáculo final ocurrió tras rellenar los comederos para aves, poco antes de que anocheciera. Acudieron a comer muchos pájaros, tales como el pájaro ratón común (Colius striatus), el zorzal abisinio (Turdus abyssinicus) o el tejedor de anteojos (Ploceus ocularis) y el baglafecht. También un cálao cariplateado (Bycanistes brevis), que se dejó hacer fotos a solo unos pasos.


Grupo de pájaro ratón común en un comedero.
Zorzal abisinio.

Tejedor baglafecht macho.

Cálao cariplateado. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Y también hubo mamíferos, como una ardilla de monte ocrácea (Paraxerus ochraceus) y al anochecer, un gálago de Garnett (Otolemur garnetti) sin ninguna timidez.

Foto: Charo Fdez. Montaño.


domingo, 24 de febrero de 2019

Mimetismo (II)


Chorlito carambolo (Eudromias morinellus) joven. Cabo Peñas.

        Como en la primera entrada dedicada a este tema, se muestran una serie de imágenes en las que se ven ejemplos de diversas formas de camuflaje o de mimetismo, una faceta esencial en la supervivencia de muchos seres vivos.

Los jóvenes de chorlito carambolo se camuflan perfectamente en el entorno que habitan.
        También hay imágenes curiosas, en las que seres vivos muestran reflejados en su apariencia externa los colores y formas del entorno.

Gato de tipo siamés con un pelaje adecuado para mimetizarse con algunos ambientes.

Pájaro moscón (Remiz pendulinus). La Nava, Palencia. El color de su dorso se parece mucho a los líquenes de su hábitat de cría.

        Y por último, de forma casual, se forman escenas curiosas entre animales y el entorno humanizado, que resultan interesantes estéticamente.

Gato montés (Felis silvestris), perfectamente camuflado. Sajambre, León. 


Adulto y pollo de lagópodo alpino (Lagopus muta), un ejemplo extremo de camuflaje. Islandia.

Grupo de paloma bravía (Columba livia) mimetizadas con las rocas volcánicas de su entorno. Fuerteventura.

Pollo y ad de corredor sahariano (Cursorius cursor). Fuerteventura.

Uno de los mejores ejemplos de camuflaje en aves, el torcecuello eurasiático (Jynx torquilla). Daimiel, Ciudad Real.

Terrera colinegra (Ammomanes cinctura arenicolor) en pedregal desértico. Sahara Occidental.

Collalba Isabel (Oenanthe isabellina), otra ave de terrenos áridos. Nizzana, Israel.

Collalba gris (Oenanthe oenanthe) en plumaje primaveral, quizás casualmente mimetizada con el sustrato. Cabo Peñas, Gozón.

Camachuelos trompeteros (Bucanetes githagineus), casi del mismo tono que el suelo. Lanzarote.

Gorrión alpino (Montifringilla nivalis) entre niebla, con tonos similares a la roca. Lena, Asturias.

Mariposa de la familia Hesperiidae. Monfragüe, Cáceres.

Machos de pato arlequín (Histrionicus histrionicus); su plumaje se asemeja al color de las rocas volcánicas de su entorno. Islandia.

Macho de roquero rojo (Monticola saxatilis), con apariencia de reflejarse en la roca. Vegas de Sotres, Cabrales.

Tarro canelo (Tadorna ferruginea), aparentemente mimetizado con un edificio. Fuerteventura.

El pirincho (Guira guira) es un cucúlido sudamericano; en este caso, el ej parece reflejarse en los adornos enganchados en un árbol. Recife, Brasil.