domingo, 20 de enero de 2019

Sevilla y Cádiz, septiembre 2018

Pollo emplumado de vencejo moro en el nido; Chipiona.
Vencejo moro; Chipiona.
      Entre los días 7 y 12 de septiembre de 2018, realizamos un viaje, en buena parte ornitológico, al sur. Los días 7 y 8, en Sevilla capital, vimos montones de cotorras de kramer (Psittacula krameri), que al anochecer llegaban al centro, seguramente a dormir. Además, aún sobrevolaban la ciudad un buen número de vencejos pálidos.

Jardines de la Buharia y Parroquia de San Bernardo, Sevilla.
Cotorra de Krame alimentándose de dátiles; jardines de la Buhaira, Sevilla.
      Antes de continuar viaje más al sur, nos detuvimos en la localidad sevillana de Los Palacios, donde llevan tiempo asentados, al menos tres ejs de tórtola senegalesa, que posiblemente sean la avanzadilla en la colonización de Iberia. No tardamos en localizarlas, aunque su carácter esquivo impidió que hiciéramos fotos. En el cauce donde estaban las tórtolas, también vimos varios carriceros comunes, seguramente en migración, y algunos zarceros bereberes.

Salinas de Bonanza al atardecer; Sanlúcar de Barrameda, Cádiz.

Laguna de Tarelo, Sanlúcar de Barrameda.

      También visitamos esa tarde del día 8 las Salinas de Bonanza, en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde abundan láridos y limícolas, y la laguna de Tarelo, en la que había entre otras spp, malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala), martinete (Nycticorax nycticorax) y muchas otras otras anátidas y ardeidas.


Martineta joven; Laguna de Tarelo.

Charranes comunes acompañados de un charrán patinegro; playa de Montijo, Chipiona.


      El día 9 recalamos en la playa de Montijo, en Chipiona, donde se alimentan y descansan muchos larolimícolas. Con la bajamar se movían por el limo chorlitos grises, chorlitejos grandes y patinegros, agujas colipintas, zarapitos trinadores y muchos correlimos tridáctilos. Descansando había grupos de charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis), charrán común (Sterna hirundo), algunos charrancitos y varios fumareles comunes.


Charanes comunes y patinegros; playa de Montijo, Chipiona.

Charrán común.

Estrilda común (Estrilda astrild); playa de Montijo, Sanlúcar de Barrameda.

      En el puerto de Chipiona disfrutamos de las evoluciones de los vencejos moros (Apus affinis), que entraban de continuo a cebar a los pollos ya emplumados; además, vimos entrar a un nido y luego salir a uno de los posibles vencejos horus que frecuentan la colonia.





      Al atardecer nos dirigimos ya hacia el Estrecho, donde nos esperaban las aves rapaces.

Valle de la Luz, Tarifa.

domingo, 13 de enero de 2019

El paso postnupcial en 2018 (II)


Cabo Peñas desde la Punta de la Vaca, al anochecer. 16/9/2018.

Azafrán silvestre (Crocus sp), flor típica del otoño tardío. Cabo Peñas. 17/11/2018.

Continuación. (enlace)
Aunque falté de mis lugares habituales de pajareo la primera semana de octubre, enseguida retomé las observaciones. En Verdicio, el tarro blanco es sustituido por dos jóvenes de silbón europeo (Mareca penelope), al menos desde el día 10, aunque solo se queda uno algún tiempo.



En el Cabo Peñas localizo ya dos bisbitas de Richard el día 12, acompañados ese día por un aguilucho pálido y un esmerejón (Falco columbarius). También entran desde esas fechas zorzales comunes (Turdus philomelos) y alirrojos.



Zorzal común capturado para anillamiento. Cabo Peñas. 16/10/2018.
Amanecer en el Cabo Peñas. 20/10/2018.
El día 14 me acerco a la Punta de la Vaca, y son muchas las aves que pasan, encabezadas en número por el alcatraz atlántico (Morus bassanus), del que cuento 800 ejs en una hora. Pero los álcidos pasan en cifras bajas este mes, aumentando algo en noviembre.




El día 17, además de las rapaces habituales, se ve un búho campestre en Peñas, y en Trasona veo el cisne cantor (Cygnus cygnus) que Elías había encontrado unos días antes.



En la segunda mitad de octubre comienzan a llegar aves más tardías. Registro la primera paloma zurita el día 20, y son dos el 26, día en el que se ven llegar zorzales comunes, alirrojos y charlos. También algunos reyezuelos sencillos, escribanos palustres (Emberiza schoeniclus) y muchos mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita). Además, el día 24 veo llegar dos pinzones reales (Fringilla montifringilla), y una hembra de aguilucho pálido. Por otra parte, Roberto encuentra un papamoscas papirrojo el día 18.


Escribano palustre. Cabo Peñas.

Mosquitero común. Cabo Peñas.

Pinzón real. Cabo Peñas. 06/11/2018.

En una visita al Occidente, encontramos un escribano lapón (Calcarius lapponicus) en Arnao (Castropol), el día 21, acompañado en una tierra por una collalba gris tardía y muchas alondras. Los chorlitos dorados (Pluvialis apricaria) también aparecen poco a poco por tierras y playas.




Playa de Bañugues. 27/10/2018.

En noviembre continúa fuerte la entrada de aves en los primeros días; a los bisbitas de Richard y pratenses se les unen varios alpinos el día 8. Ese día, también localiza Dani un mosquitero siberiano (Phylloscopus tristis), y se ven pinzones reales, muchos escribanos palustres (el día 3 anillo varios en el dormidero de Verdicio) y otro escribano lapón. El día 12, de nuevo Dani y Roberto encuentran una curruca gavilana, nueva sp para la zona. El día 2, en la península de San Juan hay algunos migrantes; entre ellos una tardía collalba gris (Oenanthe oenanthe) y un macho de tarabilla común (Saxicola rubicola) con aspecto de pertenecer a la ssp hibernans





Macho de tarabilla común con apariencia de la ssp hibernans.

Entre mediados y finales aparecen más lapones, un par de aguiluchos pálidos machos, un esmerejón, algún gavilán, avefrías y chorlitos dorados. Y ya en la tercera decena, un ánsar careto (Anser albifrons), con un común primero y un tarro blanco (Tadorna tadorna) después, que se mueve por la comarca al ritmo de las molestias que se le ocasionan.




Algo bastante curioso fue la aparición el día 13 de al menos cuatro vencejos pálidos (Apus pallidus), unos de los cuales resultó siendo cazado por uno de los halcones peregrinos (Falco peregrinus) locales.



Halcón peregrino con un vencejo pálido en las garras. Foto: Roberto Mndez. Ferré.
En este mes dedico más días a ver el paso de aves marinas y costeras. El día 10 hay una concentración de más de 500 pardelas baleares (Puffinus mauretanicus) frente a la Vaca, y el 13 pasan miles de capirotadas frente al cabo. 


Balsa de pardelas baleares con alguna pichoneta.

Grupo de pardelas sombrías (Ardenna grisea) en migración. Punta de la Vaca, Gozón. 25/11/2018.

También aumenta el paso de álcidos, viéndose frailecillos en bajo número y un mérgulo atlántico el día 17, además de algún colimbo chico. El día 18, un bando de 25 tarros blancos se posa en el mar frente a Luanco, un día de temporal. Tambien pasan gaviotas tridáctilas y limícolas, incluido un falaropo picogrueso el día 30, el único que veo en el otoño.


Bando de tarro blanco en aguas frente a Luanco. 18/11/2018.

En otras localidades, se van encontrando otras aves otoñales, que nos acercamos a ver. Una serreta mediana (Mergus serrator) en Tazones, y un eider común (Somateria mollissima) en Lastres; otro eider en Celeiro (provincia de Lugo), y cerca de él un somormujo cuellirrojo, ave escasa ahora en el Cantábrico; además, un joven de porrón acollarado (Aythya collaris) que encuentran Laure y Yoli en Gijón.


Macho de serreta mediana. Tazones, Villaviciosa. 24/11/2018.

Eider. Puerto de Celeiro, Lugo. 25/11/2018.

Joven porrón acollarado. Parque de Isabel la Católica, Gijón. 24/11/2018.



domingo, 6 de enero de 2019

Aves alimentándose (VII)


Avoceta común (Recurvirostra avosetta) comiendo dípteros; Colonia Sant Jordi, Mallorca.

    Como en anteriores entregas (Aves alimentándose), cuelgo en esta entrada, algunas fotos de aves buscando alimento. En el caso de las grullas (familia Gruidae), la mayoría de las spp, buscan su alimento en zonas húmedas, pero también pueden aprovechar recursos en tierra firme. La grulla común (Grus grus), basa su dieta invernal en las bellotas de encina, en las dehesas ibéricas.


Bando de grullas comunes comiendo bellotas en una dehesa; La Aldea del Obispo, Cáceres.

Pareja de grulla coronada cuelligrís (Balearica regulorum), buscando presas en un prado; P. N. Aberdare, Kenia.

    Los miembros de la familia Rallidae se alimentan principalmente de materia vegetal en humedales, pero también de numerosas presas invertebradas.

Calamón común (Porphyrio porphyrio) comiendo un tallo ayudándose con la pata; Daimiel, Ciudad Real.

    Los limícolas viven principalmente en zonas húmedas, tanto costeras como interiores, aunque algunas spp han evolucionado para vivir en lugares secos, o incluso desérticos. La longitud de sus picos y patas determina el nicho que explotan, con una variedad enorme de técnicas de alimentación entre ellos. Muchas de las spp se reproducen en zonas árticas, donde aprovechan el abundante recurso de los insectos.

Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) buscando presas en una playa; Ría de Avilés.

Avoceta buscando presas en la superficie de aguas profundas; Arcachon, Gironde, Francia.

    Los miembros de la familia Charadriidae tienen picos más bien cortos, y habitualmente se alimentan fuera del agua, capturando sus presas en la superficie o a muy poca profundidad. Aunque viven por lo general en zonas húmedas, muchos están adaptados a la vida en terrenos secos.

Chorlitejo patinegro; Ría de Avilés.

Chorlitejo patinegro capturando una presa enterrada en la arena; playa de Bañugues, Gozón.

Chorlitejo chico (Charadrius dubius) buscando presas en el fango de la orilla de una laguna; Daimiel, Ciudad Real.

Grupo de chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) buscando anélidos en una playa; Ría de Avilés.

Chorlitejo grande en una charca temporal durante la migración prenupcial; Cabo Peñas, Gozón.


Chorlitejo mongol grande (Charadrius leschenaultii) buscando y capturando una presa; Marismas de Santoña, Cantabria.

Chorlito carambolo (Eudromias morinellus) buscando presas en un terreno cosechado; Rinlo, Lugo.

Chorlito dorado europeo (Pluvialis apricaria) en un campo recolectado, en el paso prenupcial; Cabo Peñas, Gozón.

    La familia Haematopodidae muestra picos largos y fuertes, que les permiten abrir moluscos y otras presas de difícil explotación para otras limícolas, aunque también pueden aprovechar otros recursos.

Ostrero europeo (Haematopus ostralegus) buscando comida en un prado; Hof, Islandia.

    En la familia Recurvirostridae, los picos son finos y largos, con algunos casos curvados, y con ellos acceden a presas en limos de aguas poco profundas y a otras en las superficie de aguas más profundas, aprovechando la longitud de sus patas.

Cigüeñuela (Himantopus himantopus) comiendo en aguas someras; El Cierrón, Villaviciosa.

Ría de Avilés.

Avocetas alimentándose en aguas de una laguna costera; Punta de la Banya, Delta del Ebro, Tarragona.

Pollo de avoceta buscando alimento en aguas someras; S'Albufera de Alcudia, Mallorca.

    En la familia Scolopacidae hay una gran variedad de modalidades de alimentación. Aquí mostramos solo a tres spp, el falaropo picofino (Phalaropus lobatus), tratado más a fondo en una entrada anterior y la agachadiza común (Gallinago gallinago), que con su largo pico lleno de terminaciones nerviosas, accede a presas que viven a bastante profundidad en el fango. El vuelvepiedras (Arenaria interpres) tiene un pico fuerte, con el que además de capturar invertebrados sobre la superficie, es capaz de voltear piedras y algas, para buscar bajo ellas a sus presas.

Vuelvepiedras buscando presas bajo las algas de arribazón; Playa de Serantes, Tapia.

Falaropo picofino capturando dípteros en una pradera; Isla de Flatey, Islandia.


Agachadizas comunes buscando presas en el fango de una charca; El Salín, Villaviciosa.