domingo, 4 de diciembre de 2016

Causas de mortalidad no natural en aves (I)

Pegatina del Grupo de Ornitología Aythya (A.N.A.) de principios de los ochenta.

 El ser humano, con su desarrollo tecnológico y su aumento demográfico, ha transformado completamente el aspecto físico del planeta. La fauna, y en concreto las aves, han acabado por adaptarse y vivir en retazos de Naturaleza aislados, cuando no directamente en el seno del nuevo ambiente artificial.
A los peligros naturales que causan bajas entre la fauna silvestre, se han añadido los directamente relacionados con las actividades humanas o con sus construcciones. En algunos casos, se han extinguido spp. por causas humanas más o menos directas, y en todo caso, el impacto sobre las poblaciones salvajes es claramente negativo.
Otras consecuencias de las actividades humanas, no causan mortalidad directa, pero si indirecta. Por ejemplo, la alteración y destrucción de hábitats, la introducción de especies invasoras, el cambio climático, etc.


 En este blog ya hemos tratado algunas de estas causas de mortalidad no natural, como por ejemplo la presión sobre las pequeñas aves y otros animales que ejercen los gatos asilvestrados. Ahora vamos a ver someramente otras causas.

Avefría tiroteada, recogida en el Centro de Recuperación instalado con motivo del vertido del Prestige; Avilés; 12/01/2003.

 En la antigüedad, y en sociedades primitivas, la caza era una práctica de subsistencia; en la actualidad es un puro ejercicio de matar por placer. En algunos casos, la caza se ejerce sobre individuos liberados “ex profeso” para su abatimiento, pero la caza menor, practicada sobre spp migradoras, consigue acabar con la vida de aves que recorren miles de km hasta que las tirotean o las capturan. Además, la caza ilegal o furtiva, está aún implantada en países teóricamente civilizados como el nuestro, que hace que muchos millones de aves migradoras mueran cada año en los países mediterráneos.

Aves cazadas ilegalmente el día de apertura de la temporada de caza; entre ellas, agujas colipintas, chorlitejo grande, correlimos zarapitín y charrán común. Ensenada de Llodero, Avilés; 10/10/1981.

Garza real y ánade azulón, "casualmente" muertos tras un control de cormorán grande; embalse de Priañes (Oviedo/Las Regueras). Foto: Manuel A. F. Pajuelo.

Correlimos tridáctilo (Calidris alba) rodeado de restos de artes de pesca; playa de Cariño, La Coruña; 01/12/2015.

 La pesca no es una actividad que se realice contra las aves; por el contrario, algunas derivaciones, como los descartes, constituyen para algunas spp formas complementarias de alimentación. Pero también conlleva grandes riesgos para su vida.

Pesquero con una nube de gaviotas aprovechando los descartes; ría de Avilés; 30/01/2013.

Pesquero cruzándose con un alcatraz; Gozón; 10/10/2014.

Jóven gaviota de Sabine (Larus sabini) enchanchado en un arte de pesca (cacea); Verdicio, Gozón; 17/10/2003.
 En muchas artes de pesca, acaban pereciendo cantidades significativas de aves, mamíferos marinos o tortugas, tanto en redes como en líneas de anzuelos o palangres. En la actualidad, algunas sociedades conservacionistas realizan estudios para modificar las artes de pesca  y que se reduzca la mortalidad, pero no siempre encuentran la colaboración de las administraciones.


Dos ejemplos de un alcatraz (Morus bassanus) con trozos de redes enganchados; Mar Cantábrico; 06/9/2008.

Alca común (Alca torda) encontrada muerta con una línea de pesca enganchada; Gardur, Islandia; 19/6/2016.

 En el caso del cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis) por ejemplo, bastaría con aplicar las medidas y la legislación recogida en los planes de gestión, para que no siguiera menguando su población peligrosamente.

Jóven cormorán moñudo con un trozo de red enganchado; El Musel, Gijón; 07/01/2012.


Cadáver de cormorán grande (Phalacrocorax carbo) encontrado flotando varias millas al N de Gijón; 07/11/2015.

Otra sp considerada ya en peligro de extinción, a causa de sus bajas en artes de pesca, es la pardela balear (Puffinus mauretanicus), sin hablar del declive de la mayoría de las spp de albatros.

Pardela balear en el Mar Cantábrico; 24/9/2016.

Otra importante causa de mortalidad no natural es el tráfico, principalmente el de automóviles por carretera, aunque también el ferroviario y el de aeronaves.

Avión aterrizando; aeropuerto JFK, NYC.

Aeropuerto de Barajas, Madrid.

 Un trabajo exhaustivo, realizado en EEUU el año pasado (publicado en The Journal of Wildlife Management), establecía las muertes de aves por atropello en un rango entre 89 y 340 millones. A pesar de estas escalofriantes cifras, parece que son muchas más las aves que mueren por otras actividades humanas.

Cistícola buitrón (Cisticola juncidis).

Gorrión común (Passer domesticus) atropellado; Aznalcázar, Sevilla.
En el resto del mundo sucede algo parecido, a mayor escala cuanto mayor es la densidad de población y el desarrollo. El problema es parecido para otros animales, principalmente mamíferos y anfibios, y se acentúa en determinados “puntos negros”, tramos en los que la mortalidad es muy superior al resto. Por tanto, podría minimizarse en una gran parte actuando en esas zonas.

Alcaraván (Burhinus oedicnemus); Agüimes, Gran Canaria.

Gaviota patiamarilla (Larus michahellis) atropellada; Vivero, Lugo.
Es un problema habitual para las rapaces nocturnas, especialmente la lechuza común (Tyto alba), muy proclive a morir sobre el asfalto, debido a su costumbre de volar a poca altura sobre los campos y cruzar carreteras. En la COA, se realizó una campaña para intentar minimizar estos atropellos, con poco apoyo de la Administración Regional.

Lechuza común; Verdicio, Gozón; 29/7/2012.


domingo, 27 de noviembre de 2016

Razas autóctonas: gallinas




Los restos arqueológicos más antiguos atribuidos con seguridad a un pollo doméstico, datan de hace 7400 años, y se sitúan en la provincia china de Hebei. Fue por tanto en esa zona donde se domesticó la sp silvestre, el gallo bankiva (Gallus gallus), de la que procede la gallina doméstica.


Gallo de pequeño tamaño, tipo combatiente o "quica"; Gozón.


Gallo y gallina de la raza Sussex, de origen británico.

Desde esa región, por la Ruta de la Seda, se expandieron las gallinas hacia el occidente, llegando hace unos 4000 años a Oriente Medio, y a Iberia, traidas por los comerciantes fenicios, hace unos 3000. Posteriormente, hace 2600 años, se extendieron por el resto de Europa, y llegaron a América en los barcos de Colón.


Gallina campera; Isla de Pinos, Cuba.
Gallo en gallinero; Illas.
 En todo ese tiempo, se formaron innumerables variedades, según las necesidades o los gustos de las diferentes regiones, aunque no fue hasta la época moderna cuando se estandarizaron las razas que conocemos. Desde el principio, se aprovechó su carne y los huevos, especializándose algunas de las razas. Su explotación, en un principio bastante natural, bien con las aves sueltas o en gallineros, ha pasado a ser en muchos casos de tipo industrial, con las aves ponedoras estabuladas en condiciones penosas.


Gallina Braman Blanca en tareas de madre adoptiva con pollos de pita pinta asturiana; Siero.
Pareja de la raza Sebriht Dorada en una feria avícola.

En España están reconocidas unas 22 razas diferenciadas, la mayoría con las asociaciones de criadores correspondientes. En esta entrada ilustraremos unas pocas.
Gallina Andaluza Azul. Es de tipo mediterráneo, de tamaño mediano y cuerpo ligero, con porte airoso y elegante. Su origen está en la comarca de Utrera, aunque a primeros del s. XX fue mejorada en Inglaterra, cuando era muy escasa. Actualmente se distribuye por la campiña sevillana y cordobesa.


Gallo y gallinas en un gallinero.

Gallina Castellana Negra. De tipo mediterráneo y excelente productora de huevos, altísima rusticidad y resistencia a enfermedades. Parece que su origen es africano, y que fue introducida por los árabes (antiguamente llamada moruna). Está distribuida por Castilla y León y Castilla La Mancha. El patrón oficial de la raza se redactó en 1930.



Combatiente Español. El gallo de combate es la raza más parecida al ancestro más antiguo. Es de pequeño tamaño (1,5-2 kg el macho), con espolones puntiagudos en los tarsos; hay muchos colores aceptados como variedades. Es más abundante en Andalucía, aunque se cría en toda España, y se exportan muchas a Sudamérica.


Macho con la cresta cortada; Las Regueras.

Gallina; Las Regueras.

Gallina Catalana del Prat. Es una de las razas más antiguas definidas, comenzando ese proceso a finales del s. XIX. Se caracteriza por las orejillas blancas y los tarsos azul pizarra. Su origen está en la comarca del bajo Llobregat.



Gallina Menorquina. Es la segunda raza más antigua, tras la carablanca. Fue definida por ingleses a mediados del s. XVIII, y como su nombre indica, es originaria de la isla de Menorca. La selección se realizó en Menorca y Gran Bretaña, y en la actualidad se distribuye por todo el mundo, debido a su valor como raza ornamental.


Gallo en instalaciones del gobierno balear; Mahón, Menorca.
Gallina Pedresa. Es una gallina campera, distribuida por Asturias, Galicia, norte de León y Palencia. Es grande (semipesada), de doble aptitud (puesta y carne). En Asturias se conoce como “franciscana”, como “cuca” en Cantabria, y “pedrera” o “pedreguesa” en Palencia y León. Su asociación de criadores (ASEGAPE) nació en 2011.



 La Pita Pinta Asturiana ya fue tratada por separado en este blog.




Otras razas españolas son: Carablanca, Enana Flor d’Ametler (“quicas” o “quiques”), Euskal Oiloa, Extremeña Azul, Galiña de Mos, del Sobrarbe, Empordanesa, Indio y Pardo de León (producción de plumas para pesca), Mallorquina, Murciana, Penedesenca, Pintarazada, Pitiusa, Utrerana y Valenciana de Chulilla.
Actualmente, está muy extendida en España la Ponedora Roja, y otras muchas razas, principalmente ornamentales.


Pareja de Sebriht Plateada.
Pareja de la raza Sussex.
Más información:
Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (2009). Guía de campo de las Razas Autóctonas Españolas.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Migración otoñal de anátidas en el Cantábrico

Grupo de azulones en la playa de Tenrero, Verdicio; 19/10/2014.

        En otras ocasiones, ya se ha hablado en este blog sobre la migración otoñal de aves acuáticas y marinas  a lo largo de la costa cantábrica.

Dique exterior del puerto de Luanco, Gozón.

        Una parte importante de las aves que pasan hacia el oeste y el sur por el Cantábrico son anátidas, aunque no realizan un flujo continuado, como el de otras aves marinas. Muchas de estas aves se quedan a invernar en estas mismas costas; es el caso de las barnaclas carinegras (Branta bernicla), cada vez más numerosas en Santoña, o de algunos esporádicos cisnes cantores (Cygnus cygnus) y otras grandes anátidas.

Barnacla carinegra; Cabo Peñas; 30/12/2014.

Grupo de barnaclas carinegras; Santoña; 06/12/2015.

Cisnes cantores y cercetas comunes; El Cierrón, ría de Villaviciosa; 20/12/2012.

        La Punta de la Vaca, en Gozón, es el mejor lugar en Asturias para observar el fenómeno de la migración por mar, aunque hay otros cabos con posibilidades, como la Punta de la Romanela en Navia; en el resto del Cantábrico hay también buenos lugares, destacando entre todos la Estaca de Bares.

Punta de la Vaca desde Moniello, Gozón.

Bando de silbones en migración; Peroño, Luanco; 21/11/2015.


        Desde estos lugares, es posible ver ya desde VII el paso del pato marino más abundante, el negrón común (Melanitta nigra). Su presencia es habitual hasta XII, con máximos de paso en X y XI; en el pasado, he llegado a registrar cifras de hasta 800 ejs a la hora, aunque cada vez parece menos numeroso.

Bando de negrón común en migración; Punta de la Vaca; 29/11/2012.

Hembra de negrón común; puerto de Ondarroa, Vizcaya; 04/12/2014.

Bando de negrón común en migración; Punta de la Vaca, Gozón; 21/11/2015.

        Otros patos marinos son más escasos, y por lo general pasan más tarde, a partir de X. Es el caso del negrón especulado, muy escaso, y que se ve en X y XI, o de la serreta mediana (Mergus serrator), escasa pero regular entre mediados de X y final de año. Ocasionalmente pueden pasar spp más raras, como la serretas grande y la serreta chica (Mergellus albellus), de los cuales he observado sendos ejs hace bastantes años, o el eider común (Somateria mollissima), algo más habitual; no obstante, los pocos que se ven en la península, tienen que pasar por nuestro mar.

Serretas medianas en la ría de Avilés; 13/01/2011.

Macho de serreta chica entre azulones; ría del Eo; 19/12/2015.

Eider común invernante en la ría de Navia; 10/01/2015.

        Los ánades de superficie son también abundantes, y en ocasiones, su paso es espectacular. En 2015 pudimos disfrutar, a finales de XI de un movimiento masivo de anátidas en la costa, coincidiendo con un temporal del NO. Hubo conteos del orden de 500 ejs a la hora, que se movían en grandes bandos, unas veces a ras de agua, siguiendo la costa, y otras volando alto lejos de tierra. El día 22, incluso distinguimos en un grupo de negrones la presencia de un pato havelda (Clangula hyemalis), que más tarde fué registrado en Estaca de Bares.




Bandos de anátidas volando hacia el oeste frente a la Punta de la Vaca, Gozón; 22/11/2015.

Hembra de pato havelda en la ría de Avilés; 21/11/2004.

             Las spp con mayor presencia son el ánade rabudo (Anas acuta), el cuchara europeo (Spatula clypeata), el silbón europeo (Mareca penelope), la cerceta común (Anas crecca) y, en menor medida el ánade azulón (Anas platyrhynchos). Los patos buceadores, como el porrón moñudo y el europeo son menos numerosos, pasando integrados en grupos de otros patos. Otras muchas spp pueden detectarse puntualmente.

Bando de silbones volando hacia el oeste frente a Luanco; 21/11/2015.

Grupo de ánades rabudos con un cuchara y una cerceta común volando sobre el Cabo Peñas; 04/10/2015.

Macho de ánade rabudo en El Musel, Gijón; 23/01/2016.

        El paso de patos se centra principalmente entre mediados de X y mediados de XII, dependiendo de la metereología su distribución temporal y su intensidad. Todos estos patos pasarán el invierno en los estuarios de la costa atlántica ibérica, y en algunos humedales interiores. En Asturias invernan en buen número en las rías de Villaviciosa y del Eo, no tantos como en otros estuarios cantabroatlánticos, y en algunos embalses cercanos a la costa, como el de San Andrés, en Gijón.

Grupo de azulones comiendo en los limos de la ría de Villaviciosa; 13/11/2014.

Ánades rabudos y silbones en la ría del Eo; 15/02/2015.

Grupo de azulones volando sobre el puerto de Gijón; 22/10/2014.

        Más información
        C.O.A. Censos invernales de aves acuáticas en Asturies. www.coa.org.es
        García Sánchez, E. (coord.) (2007). Anuariu Ornitolóxicu d’Asturies, 2000. El Draque, 7. COA.
    Quintana Becerra, Manuel (1985). Migración visible de aves marinas frente al Cabu Peñes (Asturies). Asturnatura, 4: 3-9.