domingo, 7 de febrero de 2016

Marruecos (I): Massa

Ibis eremita; foto: Pedro García-Rovés.
En marzo de 2014 realizamos un viaje ornitológico al Sahara Occidental, continuando después por Marruecos los días 6 al 10, tras volar desde Dakhla a Agadir.
La ciudad de Agadir está cerca del Parque Nacional de Souss-Massa, lugar donde se encuentra la mayor colonia del mundo de ibis eremita (Geronticus eremita), aunque con parte de sus efectivos en zonas más al norte como Tamrat. Esta sp (ver este enlace), antaño repartida por Europa, N de África y Medio Oriente, en la actualidad solo mantiene aquí una población viable. Otro grupo se mantiene en semicautividad en Birecik (Turquía), y unos pocos ejs vivían cerca de la ciudad de Palmira (Siria), aunque ahora no se sabe nada de ellos. Por otro lado, en Andalucía, un proyecto de reintroducción ha logrado que unas pocas parejas se reproduzcan ya en libertad, aunque aún es necesario el aporte de ejs criados en cautividad.



Foto: Pedro García-Rovés.

En Agadir, son frecuentes el vencejo pálido, bulbul naranjero, mirlo común, estornino negro, urraca (Pica pica mauritanicus) y escribano sahariano. En el Oued Massa encontramos enseguida a alguien que nos ayudaría a localizar las spp difíciles, en la entrada del Centro de Interpretación del Parque. Y allí mismo, frente a la zona encharcada de la desembocadura vimos algún chagra del Senegal (Tchagra senegalus) y una pareja de mochuelo (Athene noctua glaux).


Foto: Pedro García-Rovés.

Chagra del Senegal.
Foto: Pedro García-Rovés.
El valle es muy fértil, con zonas encharcadas, cultivos de regadío y abundantes canales, por lo que abundan los pájaros. Entre ellos vimos vencejo pálido, avión común, golondrina común, avión zapador, cetia ruiseñor, cistícola buitrón y, en zonas más áridas son frecuentes la cogujada montesina (Galerida theklae) y el colirrojo diademado (Phoenicurus moussieri); también un pito real bereber (Picus vaillantii). Pero nuestro objetivo era el avión paludícola (Riparia paludicola), del que finalmente encontramos un grupo de 5-7 cazando sobre un campo cultivado.

Cogujada montesina.

Colirrojo diademado.

Fotos testimoniales de avión paludícola. Foto inferior: Pedro García-Rovés.
En el cauce localizamos un grupo invernante de morito (Plegadis falcinellus), junto a cormoranes grandes y algún avetorillo común (Ixobrychus minutus), y era frecuente el carricero tordal.


Grupo de moritos.

Avetorillo común; foto: Pedro García-Rovés.


Solo nos quedaba por ver el ibis eremita, al que fuimos a buscar al sur, a zonas áridas donde suele buscar comida. Finalmente, ya en la costa cercana a la colonia de nidificación (no está permitido llegar a ella), pudimos ver pequeños grupos que iban y venían sobre los cantiles, en un paisaje sobrecogedor. En esta costa también encontramos posaderos de cormorán grande (Phalacrocorax carbo maroccanus) y gaviota patiamarilla (Larus michahellis).





El censo post reproductor de ibis eremita en 2014 fue de 525 ejs, y de 580 en 2015, siguiendo su progresivo aumento desde que BirdLife Internacional tutela el plan de recuperación, mediante el apoyo a la población local y la vigilancia de la colonia. Ahora son más de 200 las parejas que se reproducen cada año en los acantilados marinos del parque.


Costa acantilada de Souss-Massa.

Para terminar, y antes de continuar ruta hacia el interior del país, una buena comida celebrando las buenas observaciones del día, a base de platos de la cocina bereber, y vigilados desde la azotea por un cantarín colirrojo diademado, en el lugar recomendado por Baha, nuestro guía.

Tajín, el plato principal de la comida bereber.


Integrantes del viaje: Manuel Quintana, Clemente A. Usategui, Pedro García-Rovés, Jaime Galguera, Jesús Soberón y Monchu F. Revuelta.

domingo, 31 de enero de 2016

La llegada otoñal del búho campestre


En las costas cantábricas es habitual la llegada otoñal de aves de todo tipo, que en un alarde de poderío, cruzan el Golfo de Vizcaya en un solo vuelo; algunas vuelan directamente desde Gran Bretaña otras incluso desde más lejos.


Una de estas especies, que se espera llegar cada año es el búho campestre (Asio flammeus), pues aparte de ser pocos los ejemplares que se localizan, siempre resulta curioso y de una vistosidad enorme ver llegar un búho volando sobre el mar. En ocasiones, también se observan desde barcos, pasando en vuelo a media altura con la vista fija hacia el sur, aunque lo más habitual es localizarlos posados en la campiña costera.

Búho campestre (arriba a la derecha) llegando a la costa cerca del Cabo Peñas; 16/11/2013.


Ejs de búho campestre en la costa de Gozón; 19/10/2014.
Normalmente comienzan a llegar a la costa asturiana a mediados de octubre, a veces incluso antes, pero este otoño parecían retrasarse, quizás debido a la perseverancia de los vientos de componente sur. Finalmente, como si se hubieran puesto de acuerdo, comenzaron a verse.

Cabo Peñas; 19/10/2014.
Coincidiendo con el fin de semana, además, varios observadores vigilaban la costa. Los días 30 y 31 de octubre, fueron vistos sendos ejemplares, y el día 1 de noviembre, pudimos ver otro a media mañana, llegando a tierra volando muy bajo, evitando el viento suroeste, para alzarse en los últimos metros hacia los acantilados costeros, sin dejar de mirar al frente con sus enormes ojos.


Ej llegando a tierra el 01/11/2015.

Ej entre vegetación costera; 02/11/2015.

Al día siguiente, como si abrieran un grifo, más de 20 búhos fueron vistos en la costa, con especial densidad en algún punto, como San Juan de Nieva (Avilés), donde llegaron a ver 16 en un par de horas (José Antonio G. Cañal). Entre ellos se coló alguna otra especie parecida, en este caso un búho chico (Asio otus) localizado por Nacho Pérez en La Romanela (Navia), que al ser más nocturno que el campestre, se posó en un cantil costero a la espera de que cayera la noche.

Búho chico en La Romanela; 02/11/2015.

domingo, 24 de enero de 2016

La ría del Eo

Ribadeo y el Puente de los Santos.
La ría del Eo pertenece a las Comunidades vecinas de Galicia y Asturias. Se incluye en dos municipios asturianos (Castropol y Vegadeo) y uno gallego (Ribadeo), y con referencia a su protección, está declarada como ZEPA y como Zona Húmeda de Importancia Internacional (Convenio Ramsar), como Reserva Natural Parcial la parte asturiana y Espacio Natural en Régimen de Protección General la parte gallega.


Ribadeo desde Castropol.
Panorámica de la zona media hacia la bocana, desde la orilla gallega.
Posee grandes extensiones de limos, arenales y aguas abiertas, pero también algunas zonas de carrizal y juncal. Además, por su extensión, alberga una buena y variada población de aves, casi en cualquier época, sobre todo en invierno y en los pasos. Hay abundantes doblamientos en su entorno, y alguna pequeña industria, pero sus aguas son limpias, por lo que también abundan los invertebrados y los peces, que alimentan a aves y a algunos mamíferos como la nutria (Lutra lutra).


Canal y limos de la zona alta con la bajamar.

Espátulas (Platalea leucorodia) en La Linera.

Nutria; foto: Roberto Menéndez.
Desde el puerto de Figueras (As Figueiras) se ven bien unos arenales que no se cubren del todo en pleamar. Aquí reposan muchos cormoranes, láridos y limícolas. En las aguas libres pueden verse colimbos y patos marinos en invierno.


Figueras.

Charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis); foto: Mario Suárez Porras.

Hembra de negrón común (Melanitta nigra).
Desde el puerto de Castropol se dominan las aguas de la zona más abierta de la ría. Aquí invernan zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis), y en ocasiones alguno cuellirrojo (Podiceps auritus), y no son raros los colimbos grandes (Gavia immer) y a veces patos marinos.


Castropol.

Colimbo grande (Gavia immer).

Zampullín cuellinegro.
En la ensenada de La Linera, al E de Castropol, abundan los patos de superficie y los limícolas, que en bajamar se dispersan por los limos. Son frecuentes las garzas y  las garcetas comunes (Egretta garzetta), además del martín pescador (Alcedo atthis). Es también aquí donde suelen alimentarse cisnes o barnaclas cuando paran en la ría.


Grupo mixto de limícolas.
Garcetas comunes pescando en La Linera.

Martín pescador.
En la zona media-alta (entre Porto y Reme en la orilla gallega), las zonas intermareales albergan limícolas y muchos patos (varios miles en el pasado), sobre todo silbón europeo (Mareca penelope) y ánade rabudo (Anas acuta), y es frecuente ver al águila pescadora posada en algún poste. En los juncales y diques de la zona alta se posan los zarapitos reales y otras limícolas en la pleamar.


Zona media de la ría desde un observatorio.



Ánades rabudos y silbones europeos en la zona media de la ría.
Por último, desde la Punta da Cruz, al E de la bocana, puede controlarse el paso de aves marinas, y en la ensenada de Arnao sedimentan en ocasiones colimbos, álcidos y ostreros. Por la campiña contigua es posible localizar chorlitos dorados, bisbita de Richard o escribano nival.

Faro de Ribadeo desde Arnao.

Azulones (Anas platyrhynchos) volando frente a Castropol.


Más información:
Sociedad Española de Ornitología (1993). Dónde ver aves en España peninsular. Lynx Edicions.


Correlimos tridáctilo (Calidris alba); foto: Mario Suárez Porras.