domingo, 5 de marzo de 2017

Islandia (I)

Poni Islandés en  Sandgerdi.


Día 1, 19/6/2016  Península del suroeste

Pareja de eider común en el campo de golf de Aústóftavöllur.

Llegamos a Islandia de madrugada, con el cielo oscuro, orballo y frío, y nos alojamos en unas cabañas turísticas cercanas al aeropuerto, donde nos dió la bienvenida un grupo de estornino pinto (Sturnus vulgaris), ave escasa en la isla.

Keflavik  de madrugada.

Dos pollos de estornino pinto en Keflavik.

Por la mañana, en Keflavik, comenzamos a ser conscientes de la Naturaleza que nos esperaba. En el puerto vemos los primeros eideres comunes (Somateria mollissima borealis) y algunos azulones, fulmares boreales (Fulmarus glacialis), gaviotas tridáctilas y argénteas y algunos gaviones atlánticos (Larus marinus).





En los campos abiertos abunda la agachadiza común (Gallinago gallinago), realizando con frecuencia vuelos nupciales, el bisbita pratense (Anthus pratensis), el zorzal alirrojo y se ven algunos mirlos. Las tres primeras nos acompañarán por casi toda la isla.



En Gardur visitamos unas pequeñas lagunas junto a la costa. Hay varias hembras de porrón moñudo con pollos, y algunos ejs de falaropo picofino y en el mar se ven fulmares y una buena concentración de pardela pichoneta. En las zonas abiertas hay chorlitos dorados y algunos zarapitos trinadores (Numenius phaeopus).



Siguiendo la carretera de la costa, hacia el sur, se llega a una reserva ornitológica, en Sandgerdi, un lugar espectacular por la cantidad de aves nidificantes que se ven a los lados de la ruta. Hay parejas de aguja colinegra, y muchas de archibebe común (Tringa totanus), que crían en prados, como en casi toda la isla. Cientos de charranes árticos (Sterna paradisaea) incuban y vuelan sobre la gran colonia, atacando a quien se atreva a salir del coche. También son frecuentes los eideres y los ostreros eurasiáticos (Haematopus ostralegus), que ya tienen pollos.



Adulto y pollo de ostrero eurasiático; Gardur.

Hafnarberg.

Flores de Silene sp en Hafnarberg.

Más al sur, visitamos nuestra primera colonia de aves marinas, en los acantilados de Hafnarberg, a los que se accede por una senda que atraviesa una llanura volcánica. Aquí nidifican algunas parejas de fulmar y cormorán moñudo, junto a varios miles de gaviota tridáctila (Rissa tridctyla) y arao común (Uria aalge); además se ven grupos de alca común (Alca torda) y algún arao aliblanco, y entre los paseriformes, solo vemos algún cuervo grande y una pareja de lavandera blanca en el mismo borde del cantil. En la llanura se ven algunos zarapitos trinadores, y págalos parásitos (Stercorarius parasiticus), que deben criar aquí.






Frente a Reykjanesviti, en el suroeste, se encuentra la Isla de Geirfuglasker. Aquí nidificaron las últimas parejas de alca gigante, hecho que se recuerda con una estatua y una placa. Como en casi toda la costa, hay fulmares, gaviotas tridáctilas y una colonia de charrán ártico, junto a la cual se establecen archibebes comunes y agachadizas.




Ya tarde, vemos unas pocas collalbas grises en la zona volcánica cercana a Grindavik, antes de visitar la turística Laguna Azul (Blue Lagoon en inglés o Bláa Lónid en islandés), donde además de los bañistas, nadaba un macho de eider. Tras una parada en su recomendable restaurante, nos dirigimos al Norte, y cerca de la media noche vemos el único búho campestre del viaje, después de pasar Reykjavik.


Hembra de eider común en Sandgerdi.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada