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miércoles, 1 de abril de 2026

Aigüamolls de l'Empordá en abril de 2025

 

Cierre en el Cortalet.

Ruiseñor común en plena faena cantora. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Los días 25,26 y 27 de abril, recorrimos con diferente intensidad las áreas húmedas y alrededores de los Aigüamolls, en El Cortalet, El Matá, La Massona, etc. Allí son abundantes las anátidas, tanto nidificantes como de paso; vimos ánsares comunes con pollos, gansos del Nilo (Alopochen aegyptiacus), tarros blancos (Tadorna tadorna), patos colorados (Netta rufina), etc.

Ponis Camarga en El Matá.

Los ponis Camarga contribuyen al mantenimiento adecuado de los campos encharcados.

Pareja de gansos del Nilo.

Tarro blanco.

Pato colorado. Roncaires.

Las cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) se veían por doquier, y los flamencos (Phoenicopterus roseus) abundaban en las lagunas abiertas. Mientras, por juncales y carrizales se camuflaban las garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) y las garzas imperiales (Ardea purpurea), entre otras ardeidas y zancudas.


Flamenco rosa.

Flamencos y ponis.

Garcilla cangrejera.

Garza imperial.

También anotamos una buena cantidad de larolimícolas, siendo la especie más abundante el andarríos bastardo entre los migrantes, sin faltar correlimos menudos y de Temminck y combatientes, e incluso alguna canastera, agachadizas comunes y alguna chica.       Algunas gaviotas enanas, fumareles cariblancos (Chlidonias hybrida) y pagaza piconegra completaban la lista, y las cigüeñuelas (Himantopus himantopus) defendían ya sus territorios frente a los intrusos de su especie y de otras peligrosas.

Fumarel cariblanco sobre El Matá


Cigüeñuela alimentándose.

Una cigüeñuela acosa a un aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) sobre las aguas.

Los aviones zapadores (Riparia riparia) migrantes aprovechan una parada para acondicionar su plumaje con un baño.

En los carrizales, y sobre todo en los sotos y campos con setos, vimos muchas otras aves más terrestres. Alguna carraca (Coracias garrulus) nos alegró la vista, así como abejarucos y vencejos en paso, mientras los ruiseñores comunes (Luscinia megarhynchos) cantaban y peleaban sin descanso, igual que los carriceros comunes.

Hojas de roble pubescente (Quercus pubescens - humilis) en El Cortalet.

Carraca europea.

Ruiseñor común cantando.


Lagarto verde occidental (Lacerta bilineata) en un roble de El Cortalet.

Muchas otras aves, en paso, se afanaban en alimentarse para continuar viaje. Aparecieron tórtolas europeas, alcaudones comunes, lavanderas boyeras, comsquiteros musicales, tarabillas norteñas, papamoscas cerrojillos (Ficedula hypoleuca) y numerosos bisbitas gorgirrojos (Anthus cervinus), entre otras especies. Sin duda visitaremos más veces esta tierra.

Uno de los muchos bisbitas gorgirrojos que vimos.

Macho de papamoscas cerrojillo.

La primavera se desarrollaba ya en todo su esplendor en los Aigüamolls.




sábado, 21 de marzo de 2026

País Vasco y Cataluña en abril de 2025

 

Campo florido en Vilaüt, en el Parque Natural de los Aigüamolls de l'Empordá. 27-4-2025.

En la primavera de 2025 realizamos un viaje por algunas localidades del País Vasco y de Cataluña, entre el 21 y el 29 de abril. Comenzamos el día 21 visitando Plaiaundi, en Irún, aprovechando que nos alojábamos en Hondarribia. En este Parque Ecológico observamos algunas aves acuáticas en sus laguna y en el Bidasoa, tales como anátidas, limícolas e incluso un águila pescadora (Pandion haliaetus).

Porrón europeo (Aythya ferina) macho emegiendo en una de las balsas de Plaiaundi.

Águila pescadora amenazando a una corneja desde su posadero, sobre el Bidasoa.

Montes de Meaka, Irún.

La siguiente mañana estuvimos paseando por los cercanos montes de Meaka, cubiertos de bosques y praderas, y aprovechados por ganadería de diversas razas. Además, conseguimos ver y oír varias veces un pito real europeo, y otras especies forestales.

Ovejas en Meaka.

Vaca de raza cachena.

Gallineta (Gallinula chloropus) y garza real (Ardea cinerea) en el parque de la Ciutadella de Barcelona.

Una collalba gris (Oenanthe oenanthe) en una parada de su migración, en el parque Gran Clariana de Barcelona.

Tras una parada en Lleida, el día 23 visitamos Barcelona, justamente el día de Sant Jordi, y dimos un paseo por el Parque de la Ciutadella, donde a pesar del gentío, fuimos capaces de ver algunas especies de aves. Por la tarde viajamos a Girona, donde pasaríamos el día 24 completo, admirando sobre todo su arquitectura y urbanismo.

Las cotorras grises (Myiopsittacus monachus) de Barcelona están muy habituadas a la alimentación suplementaria.

Cotorra gris marcada para su seguimiento.

La aratinga ñenday (Aratinga ñanday) es otra psitácida naturalizada en nuestro país, frecuente en Barcelona.

Otra ave foránea perfectamente adaptada, la estrilda común (Estrilda astrild). Parque de los Tileres, Barcelona.

Rio Onyar atravesando Gerona.

Gaviota patiamarilla (Larus michahellis) rodeada de vencejos en el centro de Gerona.

Por fin, el 25 de abril llegamos a los Aigüamolls de l’Empordá, y aunque sus zonas palustres serán mostradas en una segunda entrada, aquí dedicamos espacio a las áreas del interior, en Palau-Saverdera, como Vilaüt y la Torre del Vent. Es una zona de campiña, con canales y pinares. Compartimos pajareo con Dani L.V., Jordi Martí.

Campos y masía en Vilaüt.

Rincón en Palau-Saverdera, con una alfombra de cantueso.

Árbol mimétizado con la roca en Vilaüt.

Aquí se mezclaban aves nidificantes como el mosquitero papialbo, la curruca mirlona, el alcaudón común o el cernícalo primilla, con un buen número de migrantes sedimentados. Vimos mosquiteros musicales, currucas zarceras, papamoscas cerrojillos (Ficedula hypoleuca) y Dani localizó una hembra de 2º AC de papamoscas acollarado (Ficedula albicollis); aunque la gradación entre las dos especies (cerrojillo y acollarado) sea confusa, este ejemplar caía claramente del lado de la especie más escasa.

Papamoscas cerrojillo acechando insectos.

Papamoscas acollarado hembra. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Papamoscas acollarado.

En Santa Margarida, la zona costera donde nos hospedamos, estuvimos entretenidos al atardecer con sendas colonias de vencejo pálido (Apus pallidus) y vencejo real (Tachymarptis melba) y sus espectaculares carruseles.

Vencejo pálido en Santa Margarida.

Carrusel de vencejos reales en una foto testimonial.

La última parada del viaje fué en Vitoria, en una fecha festiva.




martes, 21 de noviembre de 2023

Quinto Real y Aigüamolls en abril de 2023

 

Señalización de un itinerario dentro del espacio de Quinto Real.

Entre el 9 y 14 de abril realizamos un breve viaje por tierras navarras y catalanas, combinando observaciones ornitológicas con algunas de otro tipo. El día 9 por la tarde  y el 10 completo, los dedicamos a recorrer los hayedos y montes de Quinto Real, en Navarra.

Hayedo.

Tronco caído "trabajado" por pícidos.

Agateador euroasiático (Certhia familiaris).

Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus).

Roble entre hayas.

Buscamos el pico dorsiblanco (Dendrocopos leucotos lilfordi), al que solo vimos en un par de ocasiones brevemente. Observamos y oímos otras aves forestales, no solo en la vertiente navarra, sino también en el valle francés de Aldudes, tras pasar por el Col de Garzéla. En este alto son numerosos los puestos para cazar palomas torcaces en el paso otoñal, una muestra más del arcaísmo y la crueldad de nuestra sociedad.

Esnazu, en el valle de Aldudes (Francia).

Milano real (Milvus milvus), en el lado francés.

Petirrojo (Erithacus rubecula) cantando en un haya.

El día 11 por la tarde y el 12 paseamos por los caminos del Parque Natural de los Aigüamolls, en Gerona, un lugar extraordinario en primavera, a pesar de que la sequía de esta temporada le restó un poco de colorido.

En ruta por los Aigüamolls.

Suelo primaveral, aunque algo seco. Villaüt.

Cogujada común (Galerida cristata) en los campos del norte.

Críalo (Clamator glandarius).

En las láminas de agua, principalmente en El Matá, los limícolas se repartían las orillas, con los combatientes (Calidris pugnax) como protagonistas, entre cigüeñuelas (Himantopus himantopus), andarríos bastardos (Tringa glareola) y grandes, agujas colinegras, agachadizas comunes, etc.

Los ponis camarga se emplean en el parque para mantener a raya la vegetación. El Matá.

Combatiente macho, con la gola comenzando a formarse, completamente blanca.

Andarríos bastardo. El Matá.

Pato colorado (Netta rufina).

Flamenco rosa (Phoenicopterus roseus), numeroso en el parque.

También se veían anátidas residentes y de paso, como las cercetas carretonas (Spatula querquedula), y ardeidas, cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) y moritos (Plegadis falcinellus).

Andarríos bastardo, cerceta carretona y cigüeñuelas.

Cigüeña blanca.

Morito.

Garza imperial (Ardea purpurea), nidificante en los carrizales del parque.

Mariposa (Pieris brassicae) en flores de taray.

En El Cortalet y Seixanta varias polluelas pintojas (Porzana porzana) se alimentaban al descubierto, como si se tratara de limícolas, pero al menor ruido desaparecían. Por último, en esta misma zona se alimentaban numerosos bisbitas alpinos y lavanderas boyeras, y en las zonas arbustivas otros paseriformes en paso, como el mosquitero común (Phylloscopus collybita) y el musical se escondían entre las flores de los tarayes (Tamarix gallica).


Polluelas pintojas en Seixanta.

Mosquitero común en un taray florido.

Camino bordeado de tarayes en Senillosa.

A la vuelta visitamos el lago de Banyoles, famosos por las construcciones para pescadores de sus orillas, y allí nos sorprendió la aparición de un macho de pato mandarín (Aix galericulata), que llegó volando y que añadió algo de exotismo al lugar.


Construcción típica de Banyoles.

Ánade azulón (Anas platyrhynchos), la sp acuática más abundante del lago.

Pato mandarín bañándose.

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