miércoles, 21 de octubre de 2026

Mimetismo (VI)

 

Las iguanas marinas (Amblyrhynchus cristatus) de las Islas Galápagos, han evolucionado hasta tener un tono de gris igual al de las rocas volcánicas sobre las que descansan habitualmente. Punta Espinoza, Fernandina. Foto: Charo Fdez. Montaño.

                Para muchos seres vivos, dentro de su medio es vital destacar y ser visto, tanto por sus semejantes como por sus enemigos. Muchas veces lo consiguen con formas y colores vistosos. Para otros muchos, la supervivencia, al menos en ocasiones, se basa en pasar desapercibidos, algo importante tanto para presas como para cazadores. El camuflaje es vital, y por eso sus colores se parecen a los del entorno que habitan, y sus formas suelen mimetizarse con el entorno.

Un macho de ganga ortega (Pterocles orientalis) muestra los mismos tonos ocres del medio en el que suele habitar; su camuflaje es perfecto. Fuerteventura.

Las aves de zonas abiertas necesitan un mejor camuflaje, ante la imposibilidad de esconderse. Hubara canaria (Clamydotis undulata) en un campo de Lanzarote. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Canastera común (Glareola pratincola) posada en un arrozal seco, donde de lejos pasa desapercibida. Delta del Ebro, Tarragona.

Correlimos oscuros (Calidris maritima) descansando sobre rocas cubiertas de algas, donde son poco visible. Costa de Gijón.

La agachadiza común (Gallinago gallinago) basa su supervivencia en el camuflaje, manteniéndose inmovil, aunque en ocasiones el sustrato no sea el más adecuado. Delta del Ebro, Tarragona.

La agachadiza chica (Lymnocriptes minima), cuando permanece quieta entre la vegetación resulta completamente invisible. Gozón, Asturias. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Gaviota fuliginosa (Leucophaeus fuliginosus - Lava Gull) sobre rocas volcánicas de las Islas Galápagos. Su color no puede ser más parecido a ellas. Puerto Seymour, Baltra.

Un acentor alpino (Prunella collaris) se asoma en una grieta entre rocas, donde es difícil de ver debido al parecido de su color con el de ellas. P. Natural de Las Ubiñas y La Mesa.

Otro habitante de los roquedos alpinos es el treparriscos (Tichodroma muraria); a pesar de los tonos grises de su plumaje, nos sorprende cuando abre las alas de color carmesí. Covadonga, Cangas de Onís.

El piojito guardarríos (Serpophaga cinerea - Torrent Tyrannulet) es un tiránido sudamericano que vive en los torrentes rocosos, y cuyo plumaje se parece también a las rocas donde se posa. Rio Mindo, Ecuador.

Las collalbas grises (Oenanthe oenanthe) viven en zonas abiertas, pero en este caso, el parecido entre su plumaje y la roca es casualidad (o no), puesto que es un migrante reposando temporalmente. Cabo Peñas. 

Este petirrojo (Erithacus rubecula) parece una hoja otoñal más del cerezo en el que reposa. Miranda, Avilés.

En este caso, un pinzón vulgar (Fringilla coelebs) macho, con plumaje invernal, parece mimetizarse con las edificaciones de los alrededores. Miranda, Avilés.

Una tangara palmera (Thraupis palmarum - Palm Tanager) parece teñirse de los colores que la rodean, gris pardusco del árbol y verde grisáceo de las hojas. Mindo, Ecuador. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Las lagartijas de lava, en este caso una hembra de la especie Microlophus albemarlensis, tienen tonos diferentes según el sustrato sobre el que vivan. Su capacidad críptica es evidente. Fernandina, Islas Galápagos.

Esta mariposa de la especie Gonepteryx rhamni tiene un diseño mimético, con aparentes nervios de hojas en sus alas, pero en esta ocasión le falla la elección del color de las mismas. Miranda, Avilés.

                En ocasiones, acumulando horas de campo, también vemos imágenes curiosas, formadas generalmente por colores destacados o que resaltan en el entorno. Por último, incluso en zonas humanizadas vemos formas y colores curiosos que llaman nuestra atención. Adjuntamos una pequeña muestra.

Un joven recién salido del nido, de gaviota patiamarilla (Larus michahellis), se mimetiza sin querer con el fondo en el que se encuentra. Avilés.

Un joven de gaviota patiamarilla parece reflejarse en el agua con sus alas abiertas; el supuesto reflejo es un pez luna (Mola mola), al que poco después estuvo desparasitando. Aguas del Mar Cantábrico.

Las arañas cangrejo, como este macho de Misumena vatia,  esperan a sus posibles presas en flores a las que irán a libar. Su estrategia se basa en la inmovilidad y en pasar desapercibidas, aunque en ocasiones "escogen mal" el color del sustrato. Las hembras son blancas o verdosas, y escogen flores de esos tonos como cazadero.

Araña cangrejo. Miranda, Avilés.

Esta araña parece construir una equis en su telaraña para pasar desapercibida en el centro de ella, por ello alinea sus patas por pares en cada una de las aspas. Tortuguero, Costa Rica.

Un pato criollo de la variedad doméstica parece intentar pasar desapercibido, tras escaparse, entre flores de ciruelo. Miranda, Avilés.

El ala amarilla de un avión parece un reflejo del amarillo que destaca en uno de los edificios del Centro Niemeyer de Avilés.




domingo, 11 de octubre de 2026

Observaciones en julio de 2026

 

Campiña de Gozón, con aspecto típico del verano. 17-7-2026.


            La primera mitad del mes de julio la dedicamos a un viaje internacional, al que dedicaremos entradas en el futuro. En la segunda realizamos algunas salidas al campo, con la relajación del verano.

Charca en la desembocadura del arroyo Tenrero, casi seca por las escasas precipitaciones de este verano. 24-7-2026.

Frutos casi maduros de piescal (Prunus persica). Miranda, Avilés. 28-7-2026.

Araña cangrejo apostada en flores de lantana. Miranda, Avilés. 29-7-2026.

Joven zampullín común (Tachybaptus ruficollis) independizado. Aliseda pantanosa, Gijón. 31-7-2026.

En julio hay muchas aves aun criando, aunque otras muchas ya han dado por finalizada su estación reproductora. Los vencejos comunes (Apus apus) están en plena crianza, y controlamos las dos colonias habituales, en Miranda (Avilés) y en Udrión (Oviedo), que son reflejo del resto de Asturias. Durante este mes hay mucha actividad en ellas, con adultos cebando en los nidos, pero sobre todo con grupos de ruidosos “no reproductores” realizando carruseles en las proximidades. Curiosamente, el abandono de las colonias se produce repentinamente, este año exactamente el día 28 en la de Miranda, viéndose después solo algún adulto que viene a cebar. La actividad de algunas rapaces e hace patente en verano, y el caso más notorio es el abejero europeo (Pernis apivorus). En julio se ve a diario en zonas donde nidifica.

Carrusel formado por 16 vencejos comunes, cercano a una pequeña colonia. Miranda, Avilés. 18-7-2026.

Vencejos comunes sobrevolando la colonia al amanecer. Miranda, Avilés. 22-7-2026.

Abejero europeo hembra prospectando su territorio. Gozón. 29-7-2026.

Abejero europeo macho sobre el Cuitu Negru, en Lena.

Valle de Villadangos y las "Tres Marías", desde las cercanías del Cuitu Negru. 28-7-2026.

Durante una visita a la montaña de Lena, en concreto al Cuitu Negru, fotografié un ejemplar de abejero, y también aparecieron otras rapaces, como un águila calzada, una culebrera europea, varios buitres leonados (Gyps fulvus) y unos pocos cernícalos primilla (Falco naumanni), que como todos los veranos acuden a zonas altas de la Cordillera en busca de proteínas en forma de insectos, abundantes por otra parte en muchos otros hábitats.

Buitre leonado.

Cernícalo primilla.

Macho de alcaudón dorsirrojo. El Brañillín, Lena.

Mariposa Erebia meolans en la ladera del Cuitu Negru.

Zapateros (Gerris lacustris) en un remanso de un arroyo. 31-7-2026.

Comienza a notarse, al cumplirse el primer mes del verano el movimiento de aves en el mar, sobre todo de pardelas cenicientas atlánticas (Calonectris borealis), algunas cenicientas mediterráneas y de algunos charranes. Y por tierra también se ven los primeros migrantes a finales de mes, tales como mosquiteros musicales, carricerines comunes y cucos (Cuculus canorus), de los que vimos varios ejemplares dispersos por la campiña.

Pardela cenicienta atlántica o canaria. Punta de la Vaca, Gozón. 26-7-2026.

Gaviota sombría (Larus fuscus) en paso hacia el oeste. Cabo Peñas. 24-7-2026.

Cuco común. Cabo Peñas. 17-7-2026.


jueves, 1 de octubre de 2026

Turismo sin fronteras

 

Ocio en la playa, descanso al sol y natación, pero al ser ésta de piedra volcánica apenas tiene visitantes. Isla de La Palma, Islas Canarias.

En lo que va de siglo, la euforia por los viajes turísticos se ha disparado en las sociedades desarrolladas. No solo como un aumento del clásico turismo de playa, que tanto “guiris” como nacionales pusieron de moda en nuestro país, y que sirvió en gran medida para su desarrollo económico, sino como un turismo enfocado a visitar lugares con historia, arquitectura o naturaleza destacadas, o con atractivos artificiales (cruceros, parques temáticos, museos, etc) expresamente creados para esos visitantes. Los viajes se han convertido en una moda al alcance de la clase trabajadora.

Tramo de playa acotado por un hotel, con tumbonas y sombrillas. Playa de Nerja, Málaga.

Playa mallorquina con todos los ingredientes del verano. Playa de Formentor.

Playa de Ca'n Picafort (Mallorca) en el año 2000, con los lugareños aún sorprendidos por la aglomeración.

Las playas del Distrito de Beidaihe, en la provincia china de Hebei, en las costas del Mar Amarillo, se llenan en verano de turistas rusos, que buscan el clima y el mar que no tienen en sus costas.

Tal es la afluencia de rusos en Beidaihe que, en algunos hoteles llenan sus repisas únicamente con vodka.

En el siglo XX había viajeros que visitaban esos lugares, cuando entrañaba cierta dificultad el acceso a ellos, pero ahora se trata de un hábito masivo y fácil, que en algunos casos supone incluso un problema para las ciudades o lugares objeto de ese deseo por acumular recuerdos digitales, y que se ha convertido en un negocio redondo.

En Notre Dame de París, incluso antes del fatal incendio de 2019, era raro no encontrar una cola de turistas esperando para acceder a su interior.

Parque Temático de Futuroscope, en Poitiers, Francia.

Piazza di Spagna (Plaza de España) en Roma, un ejemplo de masificación turística que impide ver un lugar sin obstáculos.

Grupo de turistas atendiendo a las explicaciones de su guía, observados por un residente. Templo de Edfú, Egipto.

Turistas en la Plaza de España de Sevilla.

Al ser una moda, conlleva sus inconvenientes, principalmente la falta de interés real de muchos de los visitantes por las cosas interesantes del lugar, y menos aún por el bienestar de sus habitantes, tanto humanos como de otro tipo (otros animales y vegetales), y del paisaje. Se busca el recuerdo, el que luego puede enseñarse, en el pasado en forma de álbumes de fotografías, y ahora el que se cuelga de inmediato en internet, es decir, el único interés de muchos es hacer fotos. En ellas, la importancia del patrimonio histórico, artístico, social o natural pasa a un segundo plano, siendo lo principal la presencia del sujeto que hace la foto en el lugar de moda.

En muchas fiestas populares se recrean tiempos pasados, en especial el uso de trajes tradicionales que solo sirven ya para su exibición. Mujeres con traje tradicional de Candelario, en Salamanca.

Algunas fiestas se han convertido en un gran atractivo turístico para las ciudades o pueblos que las celebran. Es el caso del "Jaleo" en Menorca, sobre todo el de Ciutadella. En la imagen Jaleo en Fornells, Menorca.

El Palacio y los Jardines de Versailles, cerca de París, es uno de los lugares más visitados de Francia, y los motivos son numerosos; pero para muchos turistas, lo más importante es la foto personal.


Pareja inmortalizando su paso por la villa de Olinda, declarada por la Unesco Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad. Olinda, Pernambuco, Brasil.


Dos deportistas le solicitan una foto a un paseante. The Rumble, Central Park de Nueva York.

Se busca, por otro lado, el traslado de los gustos y costumbres del turista al lugar visitado (no al “destino”, como pretenden denominar ahora a las localidades objeto de deseo), lo que conlleva una homogenización o globalización de la hostelería, la señalización y el urbanismo, entre otras cosas, aspectos que acaban siendo parecidos en todo el mundo, o aglomeraciones contrarias a lo que buscaba el viajero del pasado, que únicamente pretendía conocer la forma de vivir o de pensar de los lugares por los que pasaba.

Escena con visitantes de diferentes estilos en los jardines de Versailles.

Turista, posiblemente norteamericano, en Bonifacio, Córcega.

Escena con estudiantes y otros clientes en el MOMA de Nueva York, ante un cuadro (La noche estrellada) de Van Gogh.

El MUJA (Museo del Jurásico), situado en el concejo de Colunga, también atrae la mirada fotográfica de muchos turistas foráneos.

Por los lugares que paso (a veces como viajero y en ocasiones engrosando los grupos de turistas), he ido recogiendo imágenes curiosas relacionadas con los usos turísticos y la forma de explotarlos, de las que ahora muestro una pequeña parte.

Familias chinas del interior del país haciendo turismo en la capital. Templo del Cielo, Pekín.

Realizando un "book" en las pirámides de Guiza, en El Cairo, Egipto.

Selfie ante el "Moulin Rouge" en París.

Visitantes en la costa noroeste de Fuerteventura, cerca del faro de Tostón.

Las actividades deportivas de ocio como el esquí, el surf, la bicicleta de montaña, etc, atraen a muchos turistas a determinados lugares, que en ocasiones se ponen de moda. Estación de San Isidro, León.

Otro de los grandes atractivos para el turista es la gastronomía de algunas regiones. En Asturias tiene un fuerte tirón la sidra, y con ella las sidrerías.

Mercadillo dominical de cualquier pueblo del mundo.