martes, 21 de julio de 2026

Vallas

 

Vallado ganadero junto al embalse de Rioseco (Sobrescobio)

Las vallas, cierres, barandillas, muros, y una innumerable serie de barreras o separaciones, forman habitualmente parte del paisaje en casi cualquier parte del mundo, como señas de identidad de las regiones y comarcas.

Vallado de madera y alambre en La Polina (Sobrescobio)

Cierre de madera protector y ornamental. Faro de San Juan de Nieva, Avilés.

Vallas delimitando una senda peatonal. Ría de Avilés en Llaranes.

Barandillas de madera en una pasarela de un embarcadero. Ría del Nalón en Soto del Barco.

Delimitación de piedra en la zona alta del concejo de Caso.

En este caso, las vallas se instalan para uso deportivo o recreativo. Poni asturcón saltando una valla en el Poni Club la Moraleja de Madrid.

La mayor parte de estas barreras sirven de protección o delimitación de terrenos particulares o públicos, para que los animales domésticos no escapen o para evitar la entrada de extraños. En otros casos sirven para evitar peligros a los transeúntes, en puentes, paseos o pasarelas.

Cierres superpuestos de madera con alambre y piedra. Farm Park, Harray, Islas Orcadas, Gran Bretaña.

Delimitación de finca hortícola realizada con lajas de piedra. Pesoz.

Valla de alambre sustentada en postes de madera, para contener animales domésticos. Los Pallares, Cangas de Onís.

Alambrada de espinos en un cercado para ponis islandeses. St Ola, Mainland, Islas Orcadas.

Cercado desmontable para contener ovejas xaldas durante su marcaje y saneamiento. Las Regueras.

Pasarela de metal y madera, abandonada, de un antiguo ferrocarril. Embalse de las Agüeras, Quirós. 1993.

Antigua pasarela de ferrocarril reconvertida en senda peatonal, con la barandilla reforzada en madera. Embalse de las Agüeras. 2012.

Construidas de materiales muy diversos, las vallas varían también en su forma, estructura y complejidad, y sobre todo en el uso para el que se construyen. Los muros o murallas solo se pueden atravesar por puertas, y se construyen con materiales resistentes, minerales en su mayoría. En el extremo se encuentran las vallas o muros que separan regiones o países, construidas en ocasiones con el ánimo de dañar a quien intente cruzarlas.

Valla de vadera separando prados de un camino. Caleao, Caso.

Las vallas son usadas a menudo como posadero por muchas aves, como este mirlo común. Le Teich, Gironde, Francia.

Muro de piedra cubierto de líquenes entre La Almagrera y La Mesa (Lena), ya desaparecido.

En La Geria y otras comarcas de Lanzarote, se construyen muros de piedra volcánica para proteger del fuerte viento a las viñas de una malvasía.

La Gran Muralla China es el más conocido y magnífico muro de defensa construido en el mundo. Badaling, China.

Las concertinas se utilizan en muchas fronteras como disuasión para el tránsito humano, generalmente entre países de diferente ideología o nivel económico; la paloma de la paz nos sugiere otro tipo de relación. Frontera entre Israel y Jordania en las cercanías del Golfo de Áqaba.

Valla rudimentaria en el concejo de Nava.

En nuestros itinerarios por el campo, la ciudad, parques o montañas encontramos vallas de aspectos muy variados, tradicionales o modernas, y siempre han llamado mi atención, por lo que las he fotografiado a menudo. Aquí presentamos una pequeña y variopinta muestra.

Barandillas de múltiples embarcaderos en la ría del Nalón, en Soto del Barco.

Vallas metálicas estandarizadas para contener animales en una feria ganadera. Santa Olaya, Morcín.

Construcción sobre un espigón, en la que los pilares de madera sirven también de barandilla para evitar caídas. Capbreton, Aquitania, Francia.

Vaya artesanal de madera en una braña alta del concejo de Caso.

Separación construida con palos unidos por cuerdas, más estética que práctica. Beuzec Cap Sizun, Bretaña, Francia.

Barandillas y protección metálica para evitar el paso entre la zona peatonal y la de coches y trenes. Manhttan Bridge, Nueva York, USA.

Barandilla de balcón y vaya separadora entre un lodge y un espacio natural, para evitar, en teoría, el paso de animales salvajes. Lago Naivasha, Kenia.

sábado, 11 de julio de 2026

Observaciones en abril de 2026

Hembra de combatiente en una charca temporal del Cabo Peñas, junto a una camada de ánades azulones (Anas platyrhynchos). 10-4-2026.

Abril es el principal mes para migración de aves en primavera, pero el noroeste peninsular depende mucho de los vientos que dominan más al sur, por lo que no siempre el paso prenupcial es rico en observaciones. Es el caso de esta temporada, en la que además de bajo número, hubo pocas especies escasas que se dejaran ver en la cornisa cantábrica.

Jilguero europeo. Ría de La Villa. 08-4-2026.

Flores de cerezo (Prunus avium). Miranda, Avilés. 01-4-2026.

Golondrinas comunes (Hirundo rustica) migrantes, descansando en la costa de Gozón. 28-4-2026.

Hubo un pequeño flujo de anátidas en los primeros días, con algunas cercetas carretonas (Spatula querquedula) sedimentadas, entre las que vi un macho en el embalse de Trasona (Corvera) el día 3 y otro en la Ría de La Villa el 8; además, vi una pareja de porrón moñudo en La Granda (Gozón) el día 3, una especie cada vez más escasa en Asturias. También sedimentó unos días una barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en Serantes (Tapia), que vimos el día 18.

Macho de cerceta carretona. La Villa.

Grupo de ánades azulones. Cabo Peñas. 06-4-2026.

Barnacla cariblanca. Serantes.

Chorlitejo chico en una charca temporal del Cabo Peñas. 07-4-2026.

Algunas especies de limícolas de migración temprana se dejaron ver por la costa, como varios chorlitejos chicos (Thinornis dubius) y una avefría (Vanellus vanellus) el día 6, y algunas agachadizas comunes (Gallinago gallinago) eran reticentes a marcharse.

Avefría. Cabo Peñas.

Agachadiza común. Ría de la Villa. 08-4-2026.

Grupo de agujas colipintas (Limosa lapponica) con diferentes grados de desarrollo del plumaje nupcial. Ría de Avilés. 16-4-2026.

Grupo de zarapitos trinadores buscando invertebrados en un prado costero. 30-4-2026.

A partir del 20 se notó la presencia de limícolas más numerosos, tales como chorlitejos grandes, correlimos de varias especies, combatientes (Calidris pugnax), archibebes y zarapitos trinadores (Numenius phaeopus), que como todas las primaveras inundaron los prados litorales. También registramos un andarríos grande (Tringa ochropus) en el Cabo Peñas y uno bastardo (Tringa glareola) en La Villa, y un archibebe oscuro (Tringa erythropus) en la Ría de Avilés.

Andarríos grande. Cabo Peñas. 02-4-2026.

Andarríos bastardo. El Salín, La Villa. 08-4-2026.

Archibebe oscuro mudando al plumaje nupcial. Ría de Avilés. 28-4-2026.

Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) y común (Calidris alpina). Ensenada de Llodero, Avilés. 24-4-2026. 

Algunas otras aves no paseriformes se dejaron ver en escaso número. Es el caso de la cigüeña blanca (Ciconia ciconia), con un ejemplar el día 10 y seis juntas el día 4, que se posaron en el Cabo Peñas, y el de la tórtola europea (Streptopelia turtur), con un ejemplar localizado el 30. También conseguimos ver el 25 un fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida) de los varios que se registraron en el embalse de Trasona, y una abubilla (Upupa epops) en Verdicio el día 7.

Grupo de cigüeñas blancas. Cabo Peñas.

La primera tórtola europea de la primavera. Cabo Peñas. 30-4-2026.

Fumarel cariblanco. Embalse de Trasona. 

Abubilla alimentándose junto a la charca de Verdicio.

Llegaron también algunas especies estivales, y el día 21 vimos los dos primeros vencejos comunes en Miranda (Avilés), aunque el tiempo inestable los alejó hasta mayo. El primer autillo cantó el día 6. Otras especies invernantes se resistían a dejarnos, y aún quedaban algunos bisbitas de Richard (Anthus richardi) el día 16, igual que algunos pratenses.

Bisbita de Richard invernante en el Cabo Peñas, en este caso un ejemplar anillado dos años antes.

Bisbita arbóreo (Anthus trivialis), especie estival que llega principalmente en abril. Cabo Peñas. 07-4-2026.

El colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) es otra sp estival, que a lo largo del mes va ocupando territorios. Miranda, Avilés. 28-4-2026.

Las hembras de colirrojo real llegan más tarde que los machos, y pronto comienzan las tareas de la reproducción. Miranda, Avilés. 29-4-2026. 

Realizamos algunas excursiones al interior, buscando especies que no vemos habitualmente. El día 5 visitamos varios lugares del concejo de Aller, sumando a nuestra lista anual la alondra totovía (Lullula arbórea) y en las zonas altas el águila real (Aquila chrysaetos).

Alondra totovía.

Águila real.

Renacuajo de rana sp en un abrevadero del concejo de Aller.

El día 9 cruzamos Somiedo, para ver en El Puerto una pareja de tarabilla norteña (Saxicola rubetra), un gorrión chillón y un joven quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), del proyecto de reintroducción, que se fue hacia tierras leonesas. Por último, el 19 recorrimos algunas sierras de Tineo, registrando de nuevo alondra totovía, águila culebrera y águila calzada (Hieraaetus pennatus), entre otras especies.

Quebrantahuesos de un año de edad, con marcas alares. Puerto de Somiedo.

Tarabilla norteña. El Puerto, Somiedo.

Águila calzada. Cezures, Tineo. 19-4-2026.

Abedular en la Sierra de Tineo.

El paso prenupcial de paseriformes se notó muy poco, con alguna pequeña concentración de golondrinas comunes acompañadas de pocos aviones zapadores, comunes y alguna daúrica. También pasaron pequeños grupos de lavanderas boyeras (Motacilla flava), que pararon poco tiempo, y entre las que vimos varias de la ssp flavissima y flava, e incluso una thunbergi; entre ellas localizamos un macho de la población llamada lavandera boyera de la Mancha (“Channel Wagtail” o “Bergeronette de la Manche”), un intermedio entre las dos primeras ssp nombradas. Las ibéricas llegaron a primeros de mes en su mayoría, ocupando pronto sus territorios de nidificación.

Lavandera boyera inglesa y "de la Mancha", integrantes de un grupo de migrantes sedimentados. Gozón. 17-4-2026.

Lavandera boyera ibérica. Verdicio, Gozón. 28-4-2026.

En Verdicio capturamos para anillamiento un carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus) el día 20, especie que vimos en varias ocasiones en La Villa, y un carricero común, que resultó estar asentado para nidificar, pues lo recapturamos en mayo. También en esa zona encontramos una terrera común (Calandrella brachydactyla) el 28.

Carricerín común capturado para anillamiento.

Terrera común. Verdicio.

Las aves sedentarias ya criaban pollos en abril; es el caso de los estorninos negros, gorriones comunes, colirrojos tizones (Phoenicurus ochruros), mirlos comunes (Turdus merula) o jilgueros (Carduelis carduelis) entre otros. Y las estivales comenzaban las labores de construcción de nidos y puesta, a pesar de ser una primavera lluviosa algo atípica.

Colirrojo tizón hembra en un cerezo florido. Miranda, Avilés. 01-4-2026.

Mirlo común macho, cantando al anochecer desde un tejado. Miranda, Avilés. 24-4-2026.

Mariposa Vanessa cardui sobre flores de Armeria maritima. Cabo Peñas. 30-4-2026.