miércoles, 1 de febrero de 2023

Islas Galápagos, junio de 2022 (IV)

 

Hembra de lobo marino de Galápagos. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Macho joven de rabihorcado magnífico. Costa de Santiago.

El día 5, de nuevo amanecimos fondeados en un lugar por el que pasearíamos, una ensenada llamada Puerto Egas, en el O de la isla de Santiago. En este punto hay instalada una pequeña colonia de lobo marino de Galápagos (Arctocephalus galapagoensis), los únicos que vimos en el viaje, más pequeños y más guapos que los leones marinos.

El catamarán fondeado en Puerto Egas.

Hembra de lobo marino. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Foto: Charo Fdez. Montaño.


Lobo marino macho.

Araña en Puerto Egas.

Vuelvepiedras.

En la costa, rocosa aunque baja, encontramos muchas aves interesantes. Vimos numerosos limícolas como el vuelvepiedras (Arenaria interpres), chorlitejos semipalmeados y zarapitos trinadores, así como un pareja de ostrero americano (Haematopus palliatus galapagoensis) que cuidaba con mimo a su pollo aún sin emplumar. Además, las ictiófagas estaban en su salsa, tanto las terrestres como la garza azulada (Ardea herodias cognata) y la garcita de lava (Butorides striata sundevalli), como las marinas, principalmente el pelícano pardo (Pelecanus occidentalis urinator). Y vigilándolos a todos un busardo de Galápagos (Buteo galapagoensis).

Ostrero americano.

Garza azulada. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Garza azulada y garcita de lava.

Garcita de lava adulta.

Garcita de lava y pareja de lobos marinos.

Pelícano pardo ad.

Busardo de Galápagos.

En otra zona de costa arenosa descansaban algunos leones marinos(Zalophus wollebaeki), recelosos de sus crías, y en el interior, una iguana terrestre (Conolophus subcristatus) desayunaba las flores a su alcance, y las lagartijas de lava de Santiago (Microlophus jacobi) cazaban insectos al vuelo. También eran numerosos los pinzones de Darwin fuliginosos (Geospiza fuliginosaSmall Ground-finch), que se aventuraban por la playa rocosa y arenosa.

Playa en Puerto Egas.

Leones marinos.

Cría de león marino mamando.

Hembra de león marino desafiante protegiendo a su cría.

Iguana terrestre. Foto: Charo Fdez. Montaño.



Lagartija de lava de Santiago.

Pinzón de Darwin fuliginoso.

Durante las horas centrales del día, navegamos hacia el SE de la isla costeando. En este trayecto, fueron de nuevo protagonistas las aves marinas, con numerosos rabihorcados magníficos (Fregata magnificens) sobrevolando al barco, y paiños de Elliot (Oceanites gracilis galapagoensis) y de Galápagos (Hydrobates tethys) siguiéndolo, además de muchas pardelas de Galápagos (Puffinus subalaris) y algún petrel del mismo nombre (Pterodroma phaeopygia).

Rabihorcado siguiendo al barco, con la costa de Santiago de fondo.

Rabihorcados volando sobre el barco.

Paiño de Galápagos siguiendo al barco.

Petrel de Galápagos.

Pelícano pardo en la costa de la isla Sombrero Chino.

Isla Sombrero Chino desde el puente del barco.

La excursión vespertina consistió en un recorrido a pie por un islote llamado Sombrero Chino, por razones obvias, seguido de un baño. Aquí de nuevo admiramos la geología volcánica que dio forma al archipiélago, y también algo de su fauna. Vimos nuestros últimos pingüinos de Galápagos (Spheniscus mendiculus), y enormes grupos de pardelas volando entre los islotes, posiblemente como parte de sus costumbres reproductoras.

Sombrero Chino. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Campos de lava cubiertos de líquenes y vegetación rala.

Pingüino de Galápagos.

Grupo de pardelas de Galápagos.

Rabihorcado volando al atardecer.

Atardecer en el barco.

Tras un corto trayecto, echamos el ancla en el N de Santa Cruz, donde pasamos la noche. En la mañana del día 6 realizamos un recorrido en lancha por una bahía remansada y cubierta de manglar, la Caleta Tortuga Negra (Black Turtle Cove). En este hábitat se refugian, se alimentan y se reproducen muchos animales marinos, incluidas tortugas y tiburones. Además, las aves depredadoras aprovechan la abundancia de presas; así, vimos garcitas de lava, pelícanos pardos, un águila pescadora y un martinete coronado (Nyctanassa violáceaYellow-crowned Night-heron), el único del viaje.

Amanecer en la Caleta Tortuga Negra, con un pelícano pardo flotando.

Manglar en Caleta Tortuga Negra. Foto: Charo Fdez. Montaño.
Manglar.
Interior de la bahía, completamente cubierta de manglares.
Manglar y aleta de un tiburón. Foto: Charo Fdez. Montaño.
Martinete coronado.

Rocas en el exterior de la Caleta Tortuga Negra con el islote Daphne Mayor al fondo.







sábado, 21 de enero de 2023

Islas Galápagos, junio de 2022 (III)

 

Navegando por el Canal Bolívar, entre Fernandina e Isabela.

Amanecer en Punta Espinoza.

El día 4 de junio amanecimos en Punta Espinoza, una bahía del N de Fernandina. Allí disfrutamos de un tranquilo paseo por diversos medios en los que admiramos la geología, la flora y la fauna de Galápagos una vez más. Las iguanas marinas (Amblyrhynchus cristatus) llenaban las rocas costeras, esperando a calentar su cuerpo para sumergirse en el océano, mientras las lagartijas de lava de Isabela (Microlophus albemarlensis) corrían entre las rocas, atentas a sus presas y a sus depredadores, entre los que se encuentra la culebra de Galápagos (Pseudalsophis sp).

Foto: Charo Fdez. Montaño.

Iguanas marinas metiéndose en el mar para forragear, tras haberse soleado en las rocas de la costa. Foto: Charo Fdez. Montaño.



Dos ejemplares de lagartija de lava de Isabela.

Ejemplar de una de las dos spp de culebra de Galápagos, ambas endémicas.

Algunos ostreros americanos (Haematopus palliatus galapagensis – American Oystercatcher) patrullaban la costa, y uno de ellos capturó uno de los abundantes cangrejos rojos (Grapsus grapsus). También localizamos una pareja de busardo de Galápagos (Buteo galapagoensis – Galapagos Hawk) y alguna garza azulada (Ardea herodias cognata Great Blue Heron).

Ostrero americano depredando un cangrejo rojo.

Garza azulada, con nuestro catamarán al fondo.

Busardo de Galápagos. Foto: Charo Fdez. Monaño.

Costa volcánica, con cactus de Galápagos (Brachycereus nesioticus) en primer plano.

En la costa, los animales ictiófagos eran numerosos. En el mar. Los piqueros camanay (Sula nebouxii – Blue-footed Booby) “picaban” en grupo, mientras cerca de las rocas se movían los cormoranes mancones (Phalacrocorax harrisi Flighless Cormorant) y los pingüinos de Galápagos (Spheniscus mendiculus – Galapagos Penguin), siempre manteniendo la distancia con los omnipresentes leones marinos (Zalophus wollebaeki).


Grupos de piqueros camanay pescando cerca de la costa.


Cormorán mancón pescando.


Pingüino pescando en un charco intermareal.

Pareja de leones marinos. Foto: Charo Fdez. Montaño.

León marino macho. Foto: Charo Fdez. Monaño.

Leones marinos jugando.

Como despedida, algunas tortugas verdes (Chelonia mydas) se acercaron a la playa, e incluso una de ellas salió a descansar y calentarse un rato.

Joven tortuga verde en aguas someras. Foto: Charo Fdez. Montaño.



Joven tortuga saliendo a la playa a descansar.

Costa de Punta Espinoza, con barcos turísticos fondeados en la bahía.

Más tarde, tras una corta travesía, anclamos en Tagus Cove, en la costa occidental de Isabela, otro de los sitios conocidos de las islas. Un breve paseo cuesta arriba nos situó en el borde de una caldera volcánica, llena de agua dulce y muy cercana a la costa marina. Por el camino, cubierto por vegetación arbustiva, se dejaron ver algunos sinsontes de Galápagos (Mimus parvulus parvulus – Galapagos Mockingbird) y una familia de pinzones de Darwin fuliginosos (Geospiza fuliginosa – Small Ground-finch).

Rabihorcado magnífico (Fregata magnificens) joven en la travesía hacia Isabela.

Concentración de pesca de pardelas de Galápagos (Puffinus subalaris) y tiñosas bobas (Anous stolidus - Brown Noddy), algo habitual en estas islas.

Imágenes del cráter relleno de agua y de la costa cercana; al fondo la costa de Fernandina.


Sinsonte de Galápagos observando a los turistas.

Joven aún dependiente de pinzón de Darwin fuliginoso.

En la costa, junto al embarcadero, nos habían recibidos varias parejas de cormorán mancón, con sus nidos instalados en la parte baja del cantil, y unos pocos pingüinos que descansaban cerca.

Pequeña colonia de cormorán mancón, con "pintadas" del pasado siglo, que forman parte de la historia de Galápagos.

Pingüinos de Galápagos en la costa de Tagus Cove.

Ya entrada la tarde comenzamos la navegación hacia el N por el Canal Bolívar, para bordear Isabela. En este período nos dedicamos a observar el mar, en busca de las numerosas aves marinas.

Punta Vicente Roca, casi en el extremo NO de Isabela, al atardecer.

Grupo de paiños de Elliot alimentándose.

Vimos numerosos piqueros, pelícanos, pardelas, paiños de Elliot (Oceanites gracilis galapagoensisWhite-vented Storm-petrel) y algunos paiños de Galápagos (Hydrobates tethysWedge-rumped Storm-petrel), aunque la guinda fueron unos pocos ejemplares de petrel de Galápagos (Pterodroma phaeopygiaGalapagos Petrel) que pasaron cerca del barco. Además, de nuevo una mantarraya (Mobula birostris) hizo una exhibición de su capacidad saltadora.

Paiño de Galápagos volando junto al barco.

Petrel de Galápagos en medio del Canal Bolívar.

Mantarraya realizando un salto, con la costa de Fernandina al fondo.

Poco antes del anochecer, invitaron a todos los pasajeros a ver el paso del Ecuador desde el puente de mando, reflejado en las pantallas que miden la ubicación del barco. Un día más para recordar.

Paso del Ecuador reflejado en una pantalla de ubicación del puente de mando. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Anochecer en el Pacífico, al N de Isabela.


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