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lunes, 11 de septiembre de 2023

Observaciones en junio de 2023


Mochuelo común (Athene noctua) de vigilia con los pollos en el nido. Gozón.

En el mes de junio se producen muy pocos movimientos entre las aves de nuestro entorno, aunque algunas aún se encuentran en plena migración a primeros de mes. Es el caso de las limícolas, que en los primeros días del mes cargaban reservas en los estuarios y rías asturianas, y entre ellas destacaban los correlimos tridáctilos (Calidris alba), una de las especies más tardía.

Correlimos tridáctilo con el plumaje nupcial. Ría de Avilés. 03-6-2023.

Prado con gramíneas floridas. Avilés. 02-6-2023.

También hay algunas aves que, por ser inmaduras aún no se reproducen, y nomadean por zonas poco habituales para ellas. Así, el día 3, una cigüeña común (Ciconia ciconia) sobrevoló Miranda (Avilés) en dirección NO, y durante unos días se vió una paloma zurita (Columba oenas) por las tierras del Cabo Peñas.

Cigüeña común sobre Miranda.

Paloma zurita junto a una torcaz. Cabo Peñas. 06-6-2023.

Fueron haciéndose habituales las observaciones de abejero europeo (Pernis apivorus), que llegan tarde a las áreas de cría, y hasta el día 4 no vimos una pareja sobrevolando Miranda, uniéndose a las rapaces habituales, es decir, milanos negros (Milvus migrans), alcotanes, azores, busardos ratoneros y cernícalos vulgares.

Pareja de abejero europeo en la misma térmica que un milano negro (en el centro). 04-6-2023.
Pareja de milano negro sobrevolando Miranda (Avilés). 24-6-2023.

Cuervo grande (Corvus corax) con el buche lleno camino de su nido. Costa de Gozón. 10-6-2023.

Hembra de pito real ibérico (Picus sharpei) reconociendo el terreno en busca de hormigueros, para alimentar a sus pollos con las larvas. Miranda, Avilés. 07-6-2023.

Todas estas aves rapaces, acechan en esta época, no solo a sus presas habituales, sino también a los numerosos pollos que comienzan a salir al mundo. Mientras las golondrinas comunes (Hirundo rustica) ya tienen a la primera camada independizada, los vencejos comunes (Apus apus) se dedican a incubar sus huevos, que eclosionaron a mediados de mes en su mayoría, hecho que parecen celebrar con sus ruidosos carruseles.

Joven golondrina común descansando en sus primeros días de vuelo. Miranda. 11-6-2023.

Carrusel casi nocturno de vencejos comunes sobre la colonia de cría. Miranda. 05-6-2023.

Pareja de vencejos comunes realizando vuelos nupciales al atardecer. Miranda. 11-6-2023.

Vencejos comunes dando una pasada a la casa donde nidifican. 24-6-2023.

Otros paseriformes como el estornino negro (Sturnus unicolor), se dedicaron los primeros días del mes a alimentar a sus pedigüeños pollos, que ya asomaban al tejado el día 4 en Miranda, y que ya volaban fuera en el Cabo Peñas el día 6. Otros, como colirrojos reales (Phoenicurus phoenicurus), tizones, mirlos, etc., los imitaban con menos algarabía.

Estornino negro alimentando a un pollo ya emplumado en la entrada del nido. Miranda. 04-6-2023.

Pollo volandero de estornino negro, esperando a que su progenitor le ofrezca comida. Cabo Peñas. 06-6-2023.

Macho de colirrojo real dándose un descanso en la agotadora tarea de alimentar a su prole. Miranda. 12-6-2023. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Los carboneros comunes (Parus major), habituales en el jardín, paseaban a sus crías dependientes por los lugares donde podrán encontrar comida en invierno, y los jóvenes gorriones comunes (Passer domesticus) buscaban lugares donde pasar la noche junto a sus congéneres.

Grupo familiar de carbonero común, con los pollos pidiendo comida a su madre en un comedero de jardín. Miranda, Avilés. 09-6-2023. Foto: Charo Fdez. Montaño.

Dos pollos volanderos de gorrión común, instalados para pasar la noche, en una casa de campo. Miranda, Avilés. 11-6-2023.

Verderón común (Chloris chloris) junto a una huerta donde busca semillas e insectos. Miranda, Avilés. 12-6-2023. 

En junio, las plantas se desarrollan más que en otras épocas, y además, un buen número de ellas florecen para ser polinizadas y lanzar sus semillas al mundo. Los invertebrados se multiplican con el calor, y algunos, como los caracoles (Helix aspersa), aprovechan las tormentas veraniegas para salir a buscar su sustento.

Arcoiris tras un chubasco veraniego, fenómeno frecuente en este mes de junio. Miranda, Avilés. 09-6-2023.

Caracol sobre el cristal de una ventana en un atardecer pasado por agua.

Flores de zarzamora (Rubus ulmifolius), típicas del mes de junio, cuyas bayas alimentarán a muchos animales en otoño. Miranda, Avilés. 04-6-2023.

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jueves, 1 de abril de 2021

La golondrina común en el verano de 2020

 

Ejemplar de golondrina común acicalándose. Miranda, Avilés. 07-5-2020.

La pasada primavera, por motivos que pronto olvidaremos, pudimos dedicar más tiempo del habitual a las aves que tenemos cerca de casa. Como en otras entradas dedicadas a especies cercanas como el estornino negro y el colirrojo real, publicadas semanas atrás, la golondrina común (Hirundo rustica) nos permitió seguir en parte su ciclo fenológico, y nos hizo disfrutar con su presencia continua en nuestro entorno de Miranda (Avilés).

Macho cantando. 07-5-2020.

17-5-2020.

El primer ejemplar del año lo vimos llegando desde el O el día 23 de marzo, bien entrada la tarde; era un macho que al día siguiente permanecía ya asentado en la aldea. La primera hembra llegó el día 2 de abril, y el día 3 llega otro individuo por la tarde, siendo el día 4 ya dos las parejas presentes, que incluso entran en la cuadra donde criaron otros años.

Ej casi recién llegado. 04-4-2020.

Pareja descansando en un tejado cercano. 04-5-2020.


A lo largo de abril se ven más ejemplares, algunos nativos de zonas cercanas interactuando con los locales, y otros en paso hacia el E, volando a cierta altura y paralelos a la costa, principalmente entre los días 15 y 21.

19-4-2020.

Ej cogiendo tierra, posiblemente para el nido. 19-4-2020.

El día 10 hay algunas golondrinas cogiendo tierra húmeda en un sembrado, posiblemente para el nido, aunque tuvimos la sensación de que la nidificación fue tardía esta primavera. Los días 13, 14 y 15 de mayo fueron bastante fríos (máximas de 15 grados C), con orballo y viento NE, y las golondrinas desaparecieron de la zona, probablemente concentradas en alguna zona más atemperada, hasta el día 15 al mediodía, cuando llegaron cuatro ejemplares (puede que tuviera lugar una fuga de tempero); en los siguientes días parece faltar la hembra de la pareja cercana, posiblemente ocupada con la incubación.

Macho posado junto a la entrada de la cuadra donde cría y su compañero de apartamento. 19-5-2020.

19-6-2020.


No vemos jóvenes del año hasta el 11 de junio, aunque no sabemos a qué pareja pertenecen. En esas fechas comienza a crecer el número de individuos presentes, llegando a unos 25 al atardecer del 25 de julio. En estos meses veraniegos hay mucha actividad, y se ven volando, reclamando y cantando hasta el anochecer.

Ej volando a última hora de la tarde. 25-7-2020.

Ej volando al anochecer. 24-7-2020.

Pollos volantones entre las ramas de un manzano. 03-8-2020.

El 2 de agosto aparecen a primera hora seis pollos colicortos y aún algo torpes en las técnicas de vuelo, acompañados de la pareja que nidifica en la cuadra cercana; en Asturias es poco frecuente una nidada de este tamaño, siendo la mayoría de entre 3 y 5 pollos.


Ceba en las ramas del manzano.


Según el refrán, "el que no llora no mama". Foto: Charo F. Montaño.


Las cebas son continuas durante todo el día.

Permanecen todo el día posados en las ramas de dos manzanos, y en ocasiones en otro árbol muerto, donde son cebados continuamente por los progenitores, y vigilados atentamente por el perro con el que comparten cuadra, atento a las golondrinas desde que llegaron. En ocasiones, las presas son tábanos de gran tamaño, algo que muestra el poder predatorio de este pájaro de apariencia tan delicada.

Foto: Charo F. Montaño.

Foto: Charo F. Montaño.

Foto: Charo F. Montaño

Foto: Charo F. Montaño.


Dos fotos de cebas con tábanos. Fotos: Charo F. Montaño.

En la jornada siguiente vuelan más, y descansan en un ciruelo algo más alejado. En las siguientes fechas vuelan por los alrededores adultos y jóvenes de otros núcleos familiares, que alcanzan la cifra de unos 40 el día 18, algo inactivos por culpa de la lluvia. El 4 de septiembre son unas 50 golondrinas las que vuelan casi en grupo, cazando insectos (posiblemente hormigas aladas), acompañadas por algunos vencejos e incluso por un murciélago.

04-8-2020.

Grupo familiar en vuelo. 04-8-2020.

18-8-2020.

18-8-2020.

Los días 6 y 8 de septiembre varios ejemplares atosigan a un alcotán y un gavilán respectivamente, posiblemente sus peores enemigos, y el 13 se van juntando individuos que llegan desde la costa, hasta que al anochecer suman unos 60, acompañados en esta ocasión por 2 ó 3 golondrinas daúricas. Después quedan solo 4 ó 5 golondrinas, que se ven por última vez el día 15, fecha en la que la pareja cercana parece despedirse, posándose un rato en un cable frente a nuestra ventana, al tiempo que parecen pasar revista al paisaje que no verán hasta la próxima primavera.

23-8-2020.

Foto realizada la última jornada en la que se ve a la pareja local. 15-9-2020.

15-9-2020



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