lunes, 21 de septiembre de 2026

Ventanas al mundo

 

Casa deshabitada por humanos, pero ocupada por gorriones comunes. Loza, Coaña, Asturias.

Según la Real Academia Española de la Lengua, ventana es una “abertura en un muro o pared donde se coloca un elemento y que sirve generalmente para mirar y dar luz y ventilación”. Pero una ventana es mucho más que esas palabras.

Patio interior de un edificio de mediados del XX del centro de Madrid, con pequeñas ventanas poco luminosas. 

Ventana de una casa si habitar. Endriga, Somiedo, Asturias.

Ventana visible desde el High Line Park de Nueva York, en la que han colocado un dibujo anticuriosos.

Figuradamente utilizamos el término para nombrar a algo que nos sirve para ver el entorno, el futuro o para abrir la mente. Esa metáfora a veces es real, pues muchas veces vemos el mundo a través de una ventana, literalmente, y otras soñamos con verlo mientras nos asomamos a una.

Muñecos (Mounaques) en Campan, donde por tradición se colocan por todo el pueblo el segundo domingo de julio, en este caso en un corredor de una casa. Alto Adour, Francia.

A través de la ventanilla de un avión vemos por primera vez el destino al que nos acercamos; en ocasiones incluso países que no pisamos. En la foto, afueras de El Cairo y rio Nilo, en Egipto, desde un avión que no se detenía en el país.

Un hombre espera en el aeropuerto JFK de Nueva York, soñando con las ciudades que podría visitar en los aviones que tiene enfrente de la cristalera.

Su factura, a lo largo de la historia humana ha tenido una evolución constante, pero básicamente se mantiene como un elemento de la vivienda que puede abrirse y que consta de un marco resistente y uno o varios cristales (u otros materiales transparentes). Pero en un principio, carecían de esas pantallas traslúcidas, y en muchos edificios antiguos aún vemos a través de ellas sin filtros.

Ventana de la cafetería situada en el castillo de Bellegarde, con el jardín enfrente. Loiret, Francia.

Arco de herradura de una puerta hacia el exterior en el castillo de Trujillo, Cáceres.

Atrio del Monasterio de la Oliva, en Carcastillo, Navarra.

Luz solar entrando por el claustro del Mosteiro de los Jerónimos, en Belém, Lisboa.

Iglesia de Santa María de Soto de Luiña (Cudillero, Asturias), desde un café cercano.

Tanto en entornos naturales, como en medios urbanos o rurales, nos dejan ver lo que hay fuera, dándonos una visión particular cuando los visitamos, aunque finalmente siempre deseamos volver al medio conocido, es decir, a ver el ocaso a través de la ventana de nuestro hogar.

Cruceiro de Sao Francisco, desde el convento del mismo nombre, el primero de esta orden en Brasil, a través de una ventana enrejada sin cristales. Olinda, Pernambuco, Brasil.

Plaza Mayor de Trujillo en Navidad, vista desde la ventana de un hotel cercano.

Ventana en Pilrig Street, Edinburgo, Escocia.

Amanecer en Miranda, Avilés desde el interior.

En los viajes, hemos fotografiado ventanas, por fuera y desde dentro, mostrando el paisaje que se ve a través de ellas, siempre diferente. Mostramos en esta entrada un puñado de fotografías que nos traen buenos recuerdos.

Ventana de un observatorio de aves, adaptada para ver sin molestar a las aves. Laguna de Cospeito, Lugo.

Los pasajero del Metro de Nueva York ven pasar las estaciones pensando solo en su destino tras una jornada laboral.

Ventana con solera del hotel "The Drovers Inn", en Inverarnan, Strathclyde, Escocia.

Anochecer invernal desde una ventana del "Gran Hotel de l'Abbaye", en Beaugency (Loiret, Francia).

Amanecer desde el interior de una habitación-cabaña en un hotel al borde del cráter de Mitzpe Ramon, en el desierto del Negev, Israel.

Antiguo Hospital de San Agustín desde el balcón de un hotel. El Burgo de Osma, Soria.

Ventana de un hotel situada en el medio de las praderas del norte de Islandia. Adardalur.

Buhardilla en Pilrig Street, Edimburgo. En la primera imagen en pleno día, en las siguientes atardeciendo y anocheciendo. Escocia.





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